.

VOLTAR

 

Programa

 

 

 

de Valores Humanos para la

Enseñanza Superior

 

 

Rosita Capelo Fonteles

(E-mail: rosita_fonteles@hotmail.com)

 

 

Coordinadora del programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en los países de lengua hispana. Doctoranda en Psicopedagogía por la UAH (Universidad de Alcalá de Henares), España; especialista en Educación Biocéntrica por la UECE (Universidade Estadual do Ceará); especialista en informática por la UFC (Universidade Federal do Ceará); licenciada en letras por la UECE, Brasil.

         

Fortaleza – Ceará - Brasil

 

 

 

 

Cincuenta Minutos de Valores Humanos

para la Enseñanza Superior

 

Rosita Capelo Fonteles

 

 

 

 

 Introducción

 

A pesar de todos los esfuerzos dedicados a los valores humanos en la educación, el equipo del programa Cinco Minutos de Valores Humanos para a Escuela comprende que ese tema aún necesita de más atención, entiende la urgencia e importancia de desarrollar esa temática también con los adultos. En octubre de 2009 el  programa fue presentado en el V IEDE (Quinto Encuentro Iberoamericano de Educación), realizado en Guadalajara, España, como una propuesta para la formación del profesorado.

Hoy percibimos la necesidad de desarrollar esa temática no solo en la formación del profesorado, pero también en la formación de todo y cualquier profesional. Partiendo del presupuesto de que son nuestros valores que nos conducen, entendemos el refuerzo de tales valores contribuirán positivamente para la formación de los alumnos en el medio académico y posteriormente como profesionales y ciudadanos conscientes, responsable y arriba de todo felices.

Es indiscutible la importancia de la educación en valores para los niños, sin embargo en esa época de globalización necesitamos fomentar esa temática en dimensiones globales. El ser humano vive en constante proceso de transformación y en ese proceso el fortalecimiento de los valores humanos es imprescindible a las elecciones, para no seguirnos por caminos que nos alejen de nuestros verdaderos ideales. 

Creemos que las universidades pueden colabora más, fomentando cuestiones que estimulen el desarrollo de valores humanos en los más diversos aspectos. Conscientizando, colaborando con la sociedad en el sentido de fortalecer en sus alumnos valores como honestidad, solidaridad, respeto, justicia, amor, no violencia, humildad, gratitud, responsabilidad y asertividad. 

A partir de esa consciencia el equipo del programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la escuela intenta contribuir con el desarrollo de esa temática, ahora entre los adultos, poniendo a disposición textos sobre valores humanos para la reflexión, con la intención de promover un movimiento alrededor de cuestiones que necesitan ser despertadas en el ser humano, para el desarrollo de valores básicos y universales a través de los textos del programa “Cincuenta Minutos de Valores Humanos para la Enseñanza Superior”.          

 

 

 

 

Programa 

 

Honestidad

Solidaridad

Respeto

Justicia

Amor

No Violencia

Humildad

Gratitud

Responsabilidad

Asertividad

 

 

 

1. Honestidad

“La honestidad no es solamente verdad, y si veracidad, lo que incluye la intención de la verdad.” (Schrock, 2008).

 

Honestidad es el acto de ser honesto, de ser verdadero. Es una virtud que exige coherencia y sinceridad en el actuar, sentir y hablar, está implícita tanto en la relación del sujeto con el mundo, como en la relación consigo mismo. Considerado uno de los principales valores morales del ser humano y muy exigido, pues siempre queremos que los otros nos digan la verdad, que sean sinceros, honestos y verdaderos con nosotros. 

Y nosotros, ¿somos honestos? ¿Sabemos ser verdaderos o auténticos con nosotros mismos, para poder ser verdaderos con los demás? Por eso la honestidad exige del ser humano, humildad, condición necesaria para reconocer y asumir sus verdades. El auto-engaño es una forma de ser deshonesto con uno mismo, cuando no actuamos de acuerdo con nuestros principios y valores terminamos sufriendo por nuestras incoherencias. 

La falta de honestidad asusta a las personas, genera miedo, inseguridad en las relaciones, conduce a la oscuridad de la vida presa en las mentiras. La mentira destruye la libertad de la persona de ser ella misma, aleja las amistades, es injusta, conduce a la destrucción de las relaciones. Mientras que la honestidad construye, pues está directamente ligada a la auténtica justicia, a la coherencia, a la libertad, que promueve la paz y da sentido a la vida. 

El camino de la honestidad, exige en sí la práctica de respetarnos y conocernos a nosotros mismos, exige sinceridad, promueve la libertad para expresarnos sin miedo, exige el cumplimiento de nuestra palabra, es juego limpio, sin trampas, exige, por encima de todo, la verdad. Sin embargo la impunidad, el éxito de los mentirosos y deshonestos, la falta de reconocimiento de los que cumplen sus obligaciones y la falta de estímulo de los que defienden honradamente sus principios, son como piedras, obstáculos para aquellos que piensan el seguir esa ruta.  

Observamos en la educación de los hijos que la honestidad muchas veces es exigida pero no es dada, o sea, los padres consciente o inconscientemente no son honestos con sus hijos pero se creen con el derecho de exigir de ellos que sean honestos, “hagas lo que te digo, pero no hagas lo que hago yo”. El comportamiento de los padres es incompatible con lo que exigen a sus hijos y la honestidad quiere coherencia. Un ejemplo son los padres que beben o fuman, pero no quieren que los hijos lo hagan, son padres agresivos que no quieren hijos violentos. 

De acuerdo con Zamberlan (1999), cuanto mayor es el estrés de los padres, la falta de competencia para manejar los problemas diarios, frustraciones y pérdidas, mayor será la oportunidad de que los hijos desarrollen problemas psicológicos. Y los valores morales de los hijos siguen en esa misma línea: cuanto mayor sea la fragilidad del valor honestidad de los padres, más difícil será el fortalecimiento de ese valor en los hijos. No podemos olvidar que los padres son las principales referencias de los hijos.

Y en la publicidad, ¿existe honestidad? La publicidad incita al consumo, buscando satisfacer los sentimientos más profundos del ser humano, se guía por los valores sociales, vincula el producto al que el ser humano valora. Si el público valora belleza, es la belleza la que será usada en la publicidad, vinculada a productos y servicios.  Si valora las emociones, la publicidad va a explorar el contexto emocional y  así irá por delante, el objetivo es ganar consumidores. Hoy si se valora el bienestar, entonces la publicidad busca vincular el objeto de consumo a las sensaciones de bienestar, se aprovecha de nuestros deseos de felicidad. 

La publicidad del tabaco, por ejemplo, nos pasa mensajes de belleza, placer, éxito, alegría, en fin, todo lo que pueda  incentivar su consumo. Y muchas veces nos dejamos influenciar por la publicidad, pero ¿eso es realmente lo que queremos? ¿Es el producto, o ese bienestar y todas las maravillas que supuestamente él nos está ofreciendo a través de imágenes, mensajes y falsa relación? ¿Donde está la honestidad de la publicidad? En primer lugar está su propósito de vender, y no el bienestar del consumidor como aparenta inicialmente. 

El intentar engañar a las personas, la propuesta de crear una falsa realidad a través de la mentira, es deshonestidad y también un acto de brutalidad. Caracteriza relaciones de opresión, intimidación y miedo, está asociada a la idea del poder y dominio. La falta de honestidad se caracteriza también por la falta de respeto, la negación de la verdad y la violación de los derechos del otro; conduce al autoritarismo, la corrupción, la desigualdad social. 

Investigaciones sobre el bullying, enfocan la deshonestidad en las escuelas como parte de la violencia. Los alumnos cuentan mentiras y diseminan rumores negativos sobre los compañeros. La escuela, como institución educativa a su vez, también sigue en la línea de la deshonestidad, cuando los profesores fingen que enseñan y los alumnos que fingen que aprenden. Cuando Silvia y Salles, 2010, revelan la deshonestidad incidiendo en la violencia en la escuela, informan sobre la deslegitimación de los conocimientos y diplomas ofrecidos en esas instituciones de enseñanza, despertando en los alumnos el sentimiento de que los conocimientos y el propio diploma son

insuficientes para posibilitar una adhesión social. 

Con eso, las autoridades escolares también pierden su legitimidad, produciendo una sensación de ausencia de sentido y de imposición arbitraria de las normas y actividades escolares. Lo que podemos observar es que la falta de honestidad en el ámbito educativo  está contribuyendo a la violencia, generando indignación y revueltas.

¿Cuándo, no somos honestos? “Encontrado, no es robado”, partiendo de eso, aquel que no tiene sus valores morales bien definidos, cree que puede justificar el acto deshonesto de apropiarse de lo que no es de él. En el programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, Nousiainen cuenta una historia de un niño que encontró una cartera y se la devolvió al dueño como ejemplo de honestidad. La autora quiere demostrar que, desde niño, el ser humano necesita aprender a ser honesto. En otra clase, enfoca que el soborno también es acto de deshonestidad, así como el robo y dar un ejemplo de cómo la ganancia también conduce a la deshonestidad. 

Pero existen otros tipos de deshonestidad, que muchas veces son minimizados por los adultos y que involucran cuestiones como la impunidad, relacionado a las prácticas del cotidiano. Cuando se ocupa la plaza de aparcamiento en un supermercado, de una persona mayor o de un deficiente físico, o cuando se salta una cola estamos siendo deshonestos también. Otros ejemplos de deshonestidad podemos observar en relación al patrimonio público, cuando un joven daña un banco de parque, rompe una farola, daña un teléfono o la puerta de un baño público. Esos son actos deshonestos, porque está quitando el derecho de todos de disfrutar de aquel objeto en mejores condiciones. La noción de que “lo que no es mío ni suyo no es de nadie”, necesita ser cambiada; lo que aparentemente no es tuyo ni mío, es de todos y por eso merece ser tratado con todo el cuidado.

Observamos en los poderes públicos una total falta de honestidad, a causa de los desvío de dinero de obras públicas, de las palabras y promesas vacías de los políticos, de la falta de impunidad, de la corrupción, o sea, de las mentiras de aquellos que deberían dar ejemplos de honestidad y preservar lo que es del pueblo. Que deberían hacer que el dinero de los impuestos volviera a la población en forma de beneficios y no que sea usado deshonestamente a favor de sus intereses personales.

Pero si para todo hay límite. ¿Dónde estarán los límites de la honestidad? Lima, 2011, nos invita a reflexionar sobre esos límites enfocando el lado noble del fingimiento. ¿La ficción es honesta? ¿Y porque no, si es coherente con su propuesta? El autor hace una recomendable reflexión sobre la buena intención del fingimiento. En medicina, por ejemplo, parece razonable que un médico no sea totalmente honesto con un paciente con una enfermedad terminal. Por más que el médico tenga la certeza sobre el poco tiempo de vida del paciente, ser totalmente honesto en una situación como esa puede incluso abreviar aún más el tiempo de vida del paciente. En ese caso, ¿Será que la honestidad es necesaria?, ¿o es un fingimiento necesario? 

El autor cita otros ejemplos donde el fingimiento es necesario y destaca la importancia de la mentira, tema que merece profundización. ¿Los beneficios de las “mentiras piadosas”, o sea, que no tiene la intención de perjudicar, solo de ayudar, son realmente alcanzados cuando el cuidado no es suficiente? ¿Cuándo la mentira es descubierta no trae un daño mayor que la verdad? Al final el fingimiento es frágil, es superficial. Cuando profundizamos en ello, llegamos al final de una supuesta realidad, una mentira. 

¿Entonces el fingimiento es válido, cuando no hiere a nadie? ¿Cómo puede el fingido tener la seguridad de que no va herir a nadie? Y cuando hiere ¿será capaz de medir el sufrimiento de aquel a quien pretendía engañar? ¿Será que no se puede encontrar en la verdad subsidios para evitar el sufrimiento que puede causar un fingimiento? ¿Será que no estamos valorando más el fingimiento que la honestidad? ¿No serán nuestros valores distorsionados los que están generando sufrimiento? ¿O serán nuestras limitaciones y comodidad las que nos conducen a los falsos subterfugios del fingimiento? 

¿Cuál es el resultado de un proceso que incluye fingimiento? ¿Al final todo termina en fingimiento, o existe alguna posibilidad de llegar a la realidad cuando existe el fingir? ¿Será que la verdad de hecho no es suficiente para atender a todas las necesidades sin necesitar de la mentira? “La mentira tiene piernas cortas”, entonces no podemos olvidar que el fingimiento, la mentira, siempre hay un fin cuando profundizamos en él. Igual que en la verdad, la honestidad no tiene recovecos, no hay un fin, es completa, integral y debe siempre ser reforzada y estimulada.

***

Sugerencia para lectura complementar: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, usted encuentra el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

        1º Módulo 2º Semestre: Clase 37 – El robo.  

        2º Módulo 1º Semestre: Clase 06 – Ganancia, y 83 - Comunidad de Jacaré – Parte 12.  

        3º Módulo 1º Semestre: Clase 25, 27, 28 - Comunidad del Cocodrilo, 63 y 64 – Sentir vergüenza.     

Referencias Bibliográficas

        Galhadi, L. P. Comercialização do bem-estar: a estética da sedução publicitária. Famecos/PUCRS, Porto Alegre - Brasil, n. 24, 2010/2. Consultado en 30/08/2011, site:<http://revistaseletronicas.pucrs.br/ojs/index.php/famecos/article/viewFile/903 1/6254>. 

 

        Lima, R. Um fingimento necessário: entre a ficção e a realidade. Revista Espaço Acadêmico/UEM, Maringá/PR - Brasil, n. 117, fev. 2011. Consultado en

28/08/2011,    site:

http://periodicos.uem.br/ojs/index.php/EspacoAcademico/article/view/12420/6549

 

        Nousiainen, S., 2008. Cinco Minutos de Valores Humanos para a Escola. Edições Caminhos de Harmonia. Fortaleza, CE – Brasil. Consultado en 01/06/2011, site: www.cincominutos.org

 

        Silvia, J. M. A.; Salles, L.M. F. A violência na escola: abordagens teóricas e propostas de prevenção. Educar em Revista, Editora UFPR, Curitiba - Brasil, Vol. 2, nº especial 2, 2010.  Consultado en 28/08/2011, site: http://ojs.c3sl.ufpr.br/ojs2/index.php/educar/article/view/13657/14013.

 

        Zaberlan, M. A. T.; Freitas, M. G.; Fukamori, L. Relações pais e filhos adolescentes e estratégias de prevenção a riscos. Paidéia, FFCLRP-USP, Rib. Preto - Brasil, dezembro, 1999. Consultado en 30/08/2011, site: http://www.scielo.br/pdf/paideia/v9n17/05.pdf

 

 

 

 

 

 

 

2. Solidaridad                      

"¿Estás se sintiendo vacio? Llene ese espacio con solidaridad. Salga de ese agujero. Hay mucha gente necesitando de usted." (Gabriel Chalita).

Solidaridad es el valor que nos conduce a cooperar en los momentos de sufrimiento y de dificultad con el prójimo, consiste en dar y recibir ayuda, por eso es un valor que exige un contexto social, está en las relaciones, volviéndolas más humanas. La solidaridad facilita la construcción de vínculos afectivos, contribuye para el fortalecimiento del auto-estima, conduce a un sentimiento de realización y satisfacción personal, favorece el progreso y bienestar de la humanidad. 

“Olvídense de todo y acuérdense de la humanidad”.  Esa frase es parte de un manifiesto escrito por los científicos Albert Einstein y Bertrand Russell en 1955. A partir de ello surgió en la comunidad científica un movimiento por la paz mundial, cuando un grupo de científicos empezó a reunirse todos los años para evaluar la situación mundial y luchar por la paz. D´Ambrosio, 2011, nos cuenta que:

“El movimiento pasó a ser denominado Pugwash Conferences on Science and Wold Affairs. Es dirigido por un grupo de 35 científicos de todo el mundo que constituyen el Pugwash Council, que es responsable por todas las declaraciones y pronunciamientos que resultan de las conferencias. Tuvo la honra de pertenecer al Pugwash Council de 1988 a 1996. En 1995 la organización recibió el Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento de sus esfuerzos a favor de la Paz Mundial.”

D´Ambrosio cree que la solidaridad con el prójimo es la primera manifestación de sentirnos parte de una sociedad. Entiende que el avance tecnológico, la pluralidad de los medios de comunicación de masas, llevó las relaciones interculturales a dimensiones verdaderamente planetarias, pero para lograr la paz en sus múltiples dimensiones es necesario el fortalecimiento de valores como el respeto, la solidaridad y la cooperación.  

La solidaridad se hace presente en la vida de ese profesor de matemática.

D´Ambrosio, 2011, agrega: “Las matemáticas están en la base de todas las ciencias e ingenierías. Veo por lo tanto, mi responsabilidad en proponer unas MATEMÁTICAS PARA LA PAZ”. Pero los beneficios de la solidaridad van más allá de las matemáticas, se extiende a todas las áreas del conocimiento. Una investigación informa como el trabajo voluntario de los pacientes, posibilita el retomar los lazos sociales en un momento en que esos lazos son aún más necesarios. Es una contribución tanto para quien ayuda como para quien recibe ayuda. 

Andrade y Vaitsman, 2002, revelan los resultados de la solidaridad, observado en esa investigación realizada en un hospital de Rio de Janeiro que recibía apoyo de una asociación de voluntarios que actuaban dentro del hospital. Esa asociación, de carácter voluntario, posibilita que grupos de personas se reúnan alrededor de objetivos comunes y cooperan entre sí.  Las relaciones sociales contribuyen para dar sentido a la vida, y se observó que ese trabajo voluntario fue importante para el aumento de la confianza personal de los participantes, de la satisfacción con la vida y para fortalecer la capacidad de los mismos al afrontar problemas.

La solidaridad también puede ser observada en un gesto, como en la donación de órganos.  “...en el ámbito de los derechos fundamentales, puede la persona actuar de acuerdo con el entender que sea mejor para sí, principalmente en lo que se refiere a las decisiones referentes a sí, a su cuerpo, a su individualidad.” (Teixeira, Konder, 2010). La legislación de los trasplantes de órgano está pautada en una ponderación entre la libertad y la solidaridad. Libertad para decidir sobre su cuerpo, después de la muerte y solidaridad para posibilitar la continuidad de otras vidas a partir de la donación de órganos. El problema es que esa  libertad a que se pautaba  la ley fue cuestionada, pues esa ponderación prioriza la libertad, pero no la del posible donante y sí la de la familia, o sea, el gesto de solidaridad del donante era inútil si el mismo no se extiende a los familiares.

Entonces existía una polémica que se daba porque de un lado estaba que la ley, (art. 4 de la ley de trasplante) que defiende la donación de órganos solo con la autorización de la familia y del otro la ley, (art. 14 del cód. Civil) que defendía la disposición gratuita del propio cuerpo después de la muerte. De acuerdo con Teixeira, Konder, 2010, ante esa polémica prevaleció el art. 14 del cód. Civil, o sea, el deseo del fallecido. Una cuestión que nos lleva a reflexionar sobre nuestra responsabilidad, no solo en relación a nuestras actitudes de solidaridad, sino también en la importancia de contribuir a despertar esa conciencia en los demás, empezando por familiares y amigos. 

En la educación brasileña tenemos la Ley 9.394/96 que establece las Directrices de Base de la Educación Nacional – el 2º art. Enfoca como finalidad el pleno desarrollo del alumno, también inspirado en los principios de libertad y de solidaridad. La enseñanza  fundamental objetiva, la formación básica del ciudadano, incluyendo el fortalecimiento de los vínculos de familia, los lazos de solidaridad humana y la tolerancia recíproca en que se basa la vida social.   

Esas Directrices refuerzan también el compromiso de la universidad con la sociedad, afirmando la necesidad de que las universidades estimulen el conocimiento, prestando servicios a la comunidad. Y es bueno, recordar que el vinculo del hombre con la sociedad debe estar pautado en una relación de igualdad, considerando que no existe nada que los diferencie en una relación fraterna, en esa perspectiva debemos considerarnos hermanos, ya que todos somos iguales en dignidad y derecho. 

En un país verdaderamente democrático la solidaridad es parte de la cultura. Fernandes, Montrone, 2009, entiende que uno de los objetivos de la democracia es garantizar la igualdad de derechos y de oportunidades. Siendo así, una sociedad democrática se hace con relaciones sociales libertadoras, en la forma de ser, pensar y actuar de sus ciudadanos. Con una tolerancia, que por fin contribuya a que exista una buena convivencia, en una perspectiva de respeto a las diferencias. Sin embargo, necesitamos también conocer el límite entre la tolerancia y la solidaridad. 

La tolerancia termina en la solidaridad cuando ésta no acepta la injusticia, el sufrimiento de nuestros semejantes. Uno de los límites de la solidaridad está en saber ayudar, sin alimentar vicios o comportamientos perjudiciales, o sea, está en saber amar con sabiduría, como nos enseña la clase 12 – Ayudar a los demás, del 1º módulo del 2º semestre del Programa 5 minutos de valores humanos para la escuela. Nousiainen, 2008, enseña de forma muy sencilla ese límite entre la solidaridad y la tolerancia, enfoca la importancia de pensar con amor y amar con sabiduría. El pensamiento con amor nos conduce a la solidaridad, pero amar con sabiduría implica un amor sin ingenuidad, implica en saber ser solidario.

La autora cita nombres de personalidades admirables, que se destacaron en el escenario mundial por la solidaridad, así como Madre Teresa de Calcuta, Martín Luther King Jr., Nelson Mandela, Gandhi, San Francisco, entre otros. En la educación, la solidaridad es destacada en las obras del educador brasileño, Paulo Freire, que tanto escribió como vivió el valor de la solidaridad, en su obra “Aprendiendo con la propia historia” podemos observar la solidaridad enfocada de diferentes formas. 

De acuerdo con Gadotti,1997, mientras algunas personas creen que su libertad termina cuando empieza la libertad de los demás, Freire, decía que la libertad de él terminaba cuando terminaba la libertad del otro, si el otro no es libre, él tampoco podía ser. Así también la solidaridad era vivida por Freire y el educador necesita tener el valor solidaridad, incorporado en su vivir. 

  Alvarés, 2011, nos invita a reflexionar sobre la formación inicial en los docentes del valor solidaridad, considera que ese valor regula la conducta en dirección a la interacción benéfica de unos para con los otros, en la satisfacción de sus necesidades y en el perfeccionamiento humano. La formación de ese valor incluye ayuda, cooperación y altruismo, que en el contexto de las relaciones son reconocidas y pasan a ser parte importante de la conciencia del educador. 

Las experiencias vividas por un docente se vuelven realidad y se van interiorizando, poco a poco son parte de él. Siendo así los actos de solidaridad, las relaciones pautadas en el amor y en la fraternidad, son manifestaciones que se expresan en virtudes. A través de las experiencias positivas en el desarrollo de actos solidarios, el valor solidaridad va ocupando su lugar en la escala de valores de nuestros futuros docentes, que guiaran sus conductas.

La solidaridad genera un sentimiento de apoyo mutuo, agradecimiento, respeto a las diferencias, promueve la unión, estimula las fuerzas humanas para la conquista de objetivos comunes. Alvarés, 2011, defiende que en la formación inicial del docente es necesario desarrollar el valor solidaridad, para que sean legítimos portadores del mismo, para que sean solidarios auténticos. Si la solidaridad es parte del estilo de vida del docente, él podrá transmitirlo a sus alumnos. Y Paulo Freire ya decía que educar exige coherencia entre la teoría y la práctica. 

***

Sugerencia para lectura complementar: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, usted encuentra el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

        1º Módulo 2º Semestre: Clase 12 – Ayudar a los otros, 76 - Solidaridad y 99 – Altruismo.   

        2º Módulo 2º Semestre: Clase 83 – Paulo Freire (Ejemplos de solidaridad).

        3º Módulo 1º Semestre: Clase 24 – Comunidad del Jacaré y 68 – Solidaridad

en el tránsito.  

 

Referencias Bibliográficas

        Álvares, N. R. Reflexiones sobre la formación del valor solidaridad en los docentes en formación inicial, en la carrera de educación primaria. Cuaderno de Educación y Desarrollo,  Cuba, vol. 3, n. 24, febrero, 2011. Consultado en 05/09/2011, site: <http://www.eumed.net/rev/ced/24/nra.htm>.  

 

        Andrade, G. R. B.; Vaitsman, J. Apoio Social e redes: conectando solidariedade e saúde. Escola nacional de saúde pública, Fundação Oswaldo Cruz, Rio de Janeiro - Brasil, outubro, 2002. Consultado en 03/09/2011, site: http://www.unifesp.br/grupos/fibromialgia/redes.sociais.pdf.   

 

        D´Ambrosio, U. A busca da paz: responsabilidade de matemáticos, cientistas e engenheiros. Unincor - Revista da Universidade Vale do Rio Verde, Três Corações, Minas Gerais - Brasil, V. 9, nº 1, Jan./Jul., 2011. Consultado en

05/09/2011,            site: http://revistas.unincor.br/index.php/revistaunincor/article/download/78/pdf.   

 

        Fernandes, S.; Montrone, A. V. G. Da tolerância à solidariedade: superação necessária ao exercício da cidadania, na construção de uma sociedade mais

democrática. Educação em Revista, Marília, São Paulo – Brasil, V.10, n.2, Jul.dez, 2009. Consultado en 04/09/2011, site: http://www2.marilia.unesp.br/revistas/index.php/educacaoemrevista/article/view File/652/535

 

        Gadotti, M., 1997. Lições de Freire. Revista da Faculdade de Educação. Vol. 23, n. 1-2, São Paulo-Brasil, Jan./Dec. 1997. Consultado en 25/05/2011, site: http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S010225551997000100002 &script=sci_artt ext

 

        Nousiainen, S., 2008. Cinco Minutos de Valores Humanos para a Escola. Edições Caminhos de Harmonia. Fortaleza, CE – Brasil. Consultado en 01/06/2011, site: www.cincominutos.org

 

        Teixeira, A. C. B; Konder, C. N. Autonomia e solidariedade na disposição de órgãos para depois da morte. RFD – Revista da Faculdade de Direito da UERJ, Rio de Janeiro – Brasil, Vol. 1, nº 18, 2010. Consultado en 02/09/2011, site: 

http://www.e-publicacoes.uerj.br/index.php/rfduerj/article/viewFile/1357/1145.  

 

 

 

 

 

3. Respeto

"Cuando el hombre aprender a respetar hasta el menor ser de la creación, sea animal o vegetal, nadie necesitará enseñarlo a amar se semejante." (Albert Schweitzer).

El Respeto es considerado lo más básico de los valores, es el que va a dar sustentación a todos los demás, por lo tanto es un valor extremamente importante. Trata-se de un sentimiento positivo de estima que se traduce en acciones benéficas. La postura de quien sabe el significado del valor respeto es de humildad, por la consciencia de la grandeza del otro o de algo, independientemente de profesión, status, sexo, edad, raza o religión. Quien respeta la dignidad del ser humano lo trata con atención y consideración.

¿Y porque debemos respetar la dignidad del otro? 

Porque es la dignidad del Ser Humano que lo caracteriza como tal. En la condición de humanos tenemos derechos y deberes que deben ser respetados. Nuestros derechos y deberes existen en función de nuestras necesidades para vivirnos y convivirnos. Cuando eses derechos no son respetados la persona está siendo herida en su dignidad, en su condición de ser humano. La dignidad de algo o de alguien no se da, ni se crea, porque es parte de él, pero puede ser herida, ultrajada o violada cuando sus derechos no son respetados. 

El respeto a la vida no involucra solamente a los seres humanos, pero a todo que es parte de la vida, eso incluye animales, plantas, ríos, en fin, la naturaleza. Pero la muerte también exige respeto. Una investigación que se propone a reflexionar  sobre el derecho a una muerte digna trae algunas cuestiones sobre el respeto a la dignidad humana, enfoca principios de sacralidad de la vida. Entonces será que existe respeto a ¿La dignidad humana en la eutanasia o en la distanasia? 

En la eutanasia la muerte es provocada con el fin específico de abreviar el dolor y el sufrimiento de la persona portadora de enfermedad incurable. En la mayoría de los países es considerada una práctica criminosa, excepto en Suiza, Bélgica y Holanda, en Brasil es considerado homicidio. Algunos estudiosos defienden esa práctica por creyeren que en determinadas situaciones es más humano ayudar a alguien a morir con la práctica de la eutanasia.   

La distanasia significa el prolongamiento exagerado del sufrimiento de una persona, se refiere a una muerte lenta y sufrida. Almeida, 2010, aporta que: “El respeto por la dignidad de la persona humana exige reconocimiento de que tratamientos inútiles o fútiles a penas prolongan una vida meramente biológica, sin cualidad alguna.” Pero los médicos tienen la obligación de aliviar el dolor y el sufrimiento mismo estando el paciente en fase terminal y es así que defienden la dignidad de la persona que está muriendo. 

En Brasil el Art. 36 del código de ética médica establece que, salvo por motivo justo, el médico no abandonará el paciente por ser este portador de molestia crónica o incurable y seguirá a asistirlo aún que para cuidados paliativos. El respeto por el ser humano, la benevolencia y la justicia fundamentan el código de ética médica en Brasil.    

Podemos observar el valor respeto ser trabajado en varios programas de valores humanos, así como en la propuesta de educar para la ciudadanía, que implica en cultivar en los alumnos valores como respeto, libertad de expresión, solidaridad,  cooperación, entre otros. A pesar de comprendernos que la acción de la escuela es limitada, consideramos que los niños necesitan desarrollarse en la educación en valores, conociendo y viviendo valores humanos universales.    

El Respeto a sí mismo y al otro es enfocado por Rosa (2003), en las consideraciones sobre la contribución de la escuela para la formación moral de los alumnos. La autora agrega:

 “En la escuela, el niño desarrolla, además de la educación intelectual, su educación moral fundamental para la construcción del carácter del hombre pues el hombre no tiene, de forma innata, el sentimiento del deber y de la consciencia moral, y la construcción del carácter, se hace por la enseñanza al niño de los deberes que debe tener en relación a sí mismo y del respeto por el derecho del otro, lo que implica tolerancia, aceptación de la diferencia.”. 

Siguiendo el pensamiento iluminista de autores como Kant, el hombre es producto de la educación. Entonces la escuela es responsable por la formación del carácter del niño, es donde él va aprender a hacer uso de la razón, adquirir auto control y aprender a seguir las normas sociales que posibilitan la convivencia. En esa perspectiva cabe la escuela promover el aprendizaje del respeto, entre otras virtudes morales. 

Respeto a las creencias religiosas. Es hecho que la espiritualidad es parte del ser humano y de sus necesidades, por lo tanto es un derecho que necesita ser respetado. Pero respetar no significa tolerar todo. Por lo tanto ¿será que estamos “respetando” creencias o aceptando comportamientos indebidos en el ámbito religioso? ¿Dónde estará en el ámbito religioso el límite entre el respeto y la tolerancia? ¿Las iglesias están respetando sus fieles? 

De acuerdo con Cury (2008). “Al respetar todas los cultos y no adatar ningún, el Estado libera las iglesias de un control en que cambia la especificidad del religioso y se libera del control religioso.”. Una actitud democrática que debería prever las consecuencias de esa libertad. Si entendemos las religiones como diferentes caminos que conducen a Dios y que mientras seres humanos somos imperfectos, comprendemos que en eses caminos se encuentran los más diversos tipos de personas, tanto las que saben respetar el prójimo como las que no lo hacen. 

Y ¿como el estado puede interferir en defensa de los derechos humanos cuando las religiones y sus representantes no respetan sus fieles y explora el sufrimiento de personas necesitadas abusando de la libertad de culto? ¿Dónde está los derechos humanos cuando inocentes son explorados por religiones o en nombre de ellas? El respeto a la libertad religiosa debe prevalecer delante el respeto a los seres humanos y a sus derechos? ¿Qué ocurre cundo respetamos a las religiones y nos omitimos en relación a los daños que pueden causar a los fieles? ¿Será que ese “respeto” a las creencias no está dando apertura a la impunidad, sirviendo de escudo para crimines con foco religioso que pueden estar siendo cometidos contra la humanidad?

Valores humanos universales como el respeto, la justicia y la solidaridad deberían está en las bases de todas las iglesias y religiones. Y considerando que el mondo espiritual no exige recursos materiales, las donaciones y recursos arrecadados por las mismas deben retornas a la población, en forma de ayuda a los menos favorecidos. Pero ¿cuál es el órgano que fiscaliza la prestación de cuentas de las iglesias? ¿En nombre de la dignidad de la persona y del carácter igualitario de los seres humanos no tendríamos considera las conductas y definir límites para las prácticas religiosas?  

En Brasil, de acuerdo con Cury (2008) existe “a la luz de la dignidad de la persona humana, el repudio a toda y cualquier forma de discriminación y la asinalación de objetivos mayores como la ciudadanía en nivel nacional y los derechos humanos a nivel internacional”. En nombre de eses objetivos mayores, la ciudadanía a nivel nacional y los derechos humanos a nivel internacional, ¿no debían reflexionar más sobre el respeto en relación la práctica de esa libertad religiosa? 

Extraemos recursos para nuestra supervivencia de la naturaleza. Y ¿estamos respetando la naturaleza? No cuando la explotamos para el superfluo, para un bien estar inmediato, sin medir las consecuencias de nuestros actos y sin prever la escasez de los mismos en el futuro, como consecuencia de los desequilibrios ecológicos que estamos promoviendo. El resultado del desperdicio de recursos naturales está en el hecho de que mucha gente hoy vive en la miseria, supervive con dificultad, mientras una pequeña parte de la población del planeta desperdicia con el superfluo. Teóricamente los más pobres son los más afectados, pero podemos observar que los daños están atingiendo toda la humanidad, con los desastres naturales. 

De acuerdo con Santos (2011), tanto la naturaleza como la capacidad autodestructiva creada por la propia humanidad ha unidos sus fuerzas devastadoras para propiciar eventos catastróficos. Uno de los factores que más contribuye para los desastres ecológicos es la degradación del medio ambiente. 

El autor define los desastres naturales como fenómenos que proviene directa o indirectamente de la acción del hombre ávido de la existencia superflua, individualista, egoísta e incapaz de mirar a su entorno, sin mirar más allá de sus intereses desmedidos de lucro. Podemos observar en los cambios climáticos las consecuencias de la destruición de la naturaleza, pero no se puede pensar que la salud del planeta es eterna. El hombre no puede evitar los desastres naturales, pero puede tomar cuidado para que los eventos naturales no se vuelvan en desastres a causa de sus propias acciones y omisiones.      

El respeto por la naturaleza fortalecido por el saber cuidar de los seres vivos, saber preservar el ambiente, sabiendo reconocer elementos que contaminan la naturaleza, que contaminan el aire y los ríos, saber cómo tratar la basura separando para reciclaje, saber cuidar de la limpieza, evitar los desperdicios de los recursos naturales como el agua, teniendo consciencia de la vida que la naturaleza nos ofrece en las más diversas formas.  

***

Sugerencia para lectura complementar: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, usted encuentra el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

        1º Módulo 1º Semestre: Clase 72 – Respeto por las leyes. 

        2º Módulo 2º Semestre: Clase 7 – Respeto por los derechos de los otros. Clase 10 – Naturaleza – Pájaros – Parte 2.  

        3º Módulo 1º Semestre: Clase 1 – Animales - Parte 1; Clase 2 – Animales - Parte 2; Clase 7 – Respetar a sí mismo; Clase 76 – Respeto por sí mismo – Parte 1; Clase 77 – Respeto por sí mismo – Parte 2. 

Referencias Bibliográficas

 

        Almeida, M. S. Os profissionais da saúde e a terminalidade da vida: um estudo sobre os desafios éticos. Dissertação (mestrado), Universidade de Brasília, Brasília - Brasil, nº, janeiro, 2010. Consultado en 07/09/2011, site:

http://repositorio.bce.unb.br/bitstream/10482/8461/3 /Disserta%c3%a7%c3%a3o %20M%c3%a1rcia%20Souza%20de%20Almeida.pdf

 

        Rosa, D. L.  Trabalho pedagógico e socialização: considerações sobre a contribuição da escola para a formação do sujeito moral. ANPEd (Associação Nacional de Pós-graduação e Pesquisa em Educação). Universidade Federal da Bahia. Bahia – Brasil, 2005. Consultado en: 08/09/2011, site: http://168.96.200.17/ar/libros/anped/1407T.PDF

 

        Cury, C. R. J. Ensino religioso na escola pública: o retorno de uma polêmica recorrente. Revista brasileira de educação – ANPEd,

Universidade Católica de Minas Gerais, Minas Gerais - Brasil,

2008. Consultado en 12/09/2011, site: http://www.gper.com.br/documentos/er_escola_publica.pdf

 

Santos, N. F. Un reto para la humanidad. Contribuciones a las ciencias sociales. Universidad de Málaga, Málaga – España, mayo,  2011. Consultado en 20/09/2011, site: http://www.eumed.net/rev/cccss/12/nfs.pdf

 

 

 

 

 

4. Justicia 

 

Solamente a través del perdón la humanidad conseguirá vencer el deseo de venganza, y pasar a practicar justicia, verdaderamente. (Nousiainen).

¿Cómo comprendemos la Justicia a partir de la frase de Nousiainen? 

En 1998 Daryl Atkins fue condenado a la muerte por el asesinato de un hombre en Virginia, EUA. La defensa alegó locura del acusado y por  ese motivo él no podría ser condenado a la muerte, solo a la prisión perpetua. Para evitar la ejecución el condenado debería probar que tenía un QI de hasta 70 puntos, Daryl obtuvo 59.

Sin embargo en 2005, el supremo tribunal rehecha el teste y fue comprobado que el QI de Daryl había subido, pasó para 76 y por eso fue condenado a la muerte por inyección letal. Declararan que los estímulos que había recibido en la prisión, como: lecturas, encuentros con los abogados, los procesos, entre otras experiencias, fueran suficientes para despertar su inteligencia hasta que Daryl consiguió alcanzar puntos suficientes para volverlo apto para morir. ¿Pero será que eso es justicia o venganza? Y la pena de muerte, ¿será justa? 

La Justicia retributiva es inspirada en el concepto de venganza, en la idea de “ojo por ojo, diente por diente”. Ese tipo de justicia se limita a imponer una sanción al infractor, como forma de compensar el daño, sin ningún interese en hacer con que la persona se consciente del error, funciona como una reacción.

La Justicia de transición está pautada en el respeto al derecho y a la verdad. Relacionada a la aplicación de medidas retributivas como marco significativo de repudio a determinadas prácticas políticas, por lo tanto tiene un carácter punitivo. Contempla la obligación de pesquisar y punir crimines contra los derechos humanos. Consiste en un conjunto de esfuerzos jurídicos y políticos para un sistema de gobierno democrático. Es una concepción de justicia asociada a periodos de cambios políticos, caracterizado por las respuestas legales de confrontación a los delitos de un régimen político, envuelve acciones de investigación contra los abusos y objetiva además de la justicia, la paz para la sociedad.

La Justicia restaurativa es distinta, enfoca una justicia comunitaria. Ese concepto entiende que un delito es más que una transgresión a ley, pues hiere las personas y sus relaciones, por lo tanto solo a través de la reparación del daño y de las relaciones es que se consigue recuperar la víctima y la sociedad. Es un modelo de justicia participativo, los sentimientos y las necesidades tanto individuales como de la comunidad son considerados, tiene como objetivo la restauración de los relacionamientos, la reparación del daño sufrido por la victima, responsabilizando y concientizando el transgresor, fortaleciendo la comunidad.

De acuerdo con el modelo de justicia presentado por Caro y Segla, 2007, “El perdón es en esencia una muestra de superioridad moral de la víctima que renuncia la venganza.” El proceso de la justicia restaurativa favorece el perdón, pero no implica en él, pues el perdón es algo de orden individual que solamente corresponde a la voluntad de la víctima y ningún proceso y ni la comunidad puede presionar nadie a perdonar. 

La Justicia debe intentar dar a cada uno aquello que es suyo por derecho, o lo que merece, así como también es la facultad de juzgar segundo las leyes, el derecho y la razón y requiere imparcialidad en la interpretación del ordenamiento jurídico. Es también un valor humano que se revela en la vida social y que debe contribuir para la evolución de la vida en sociedad, en favor de la preservación de los derechos humanos, de la buena convivencia y del bien común. Por lo tanto quien no perdona y guarda sentimientos negativos, de rabia o venganza es más probable que sea una persona vengativa que justa. 

Nery, 2009, define Justicia como:

 “el conjunto de características y valores, cambios en razón de la evolución social, por las cuales el Estado (de forma coactiva), y los demás miembros de la sociedad organizada (de forma crítica), se guían para crear y seguir reglas que, igualmente, tenga como objetivo la manutención de los pactos sociales establecidos para la creación y manutención de la sociedad, siendo un elemento esencial para la obtención del bien común. Justicia es, entre otros valores, virtud, libertad, igualdad, racionalidad, buena voluntad, buena fe, humildad delante la finitud de la vida humana, moderación en las acciones, honestidad y aplicación de sanciones aquellas que no cumplieren sus obligaciones delate la  sociedad.

¿Y cómo podemos comprender la justicia social? Ese concepto está pautado en la concepción de distribución justa con el objetivo de garantizar el equilibrio en las relaciones sociales. Por lo tanto objetiva el bien común, promover la realización de una vida digna para todos, o sea, está pautada en la dignidad de la persona humana, en la igualdad, en la libertad, en el respeto a las necesidades del ser humano. 

Para sernos justos necesitamos del conocimiento, para contribuirnos con la justicia social necesitamos antes de más nada conocer la sociedad, nuestra realidad, reconociendo nuestras debilidades y fortalezas sociales. En el área educacional, por ejemplo, muchos defienden una educación igualitaria partiendo del principio que hoy todos tienen acceso a ordenadores, internet, a más informaciones, considerando los avanzos tecnológicos de los últimos años. Sin embargo no podemos olvidar que en el mundo, nuestra casa más amplia, muchos niños aún no tienen ni como acceder a las escuelas. ¿Y eso es justo se somos todos iguales en dignidad? 

¿Es justo el desperdicio de alimento mientras tantos aún pasan hambre? ¿Es justo el desperdicio de agua? ¿Es justo gastar con el superfluo y con o lujo mientras muchos no tienen el mínimo necesario para una vida digna? ¿Es justa la desigualdad social? ¿Es justa una educación que favorece la distancia entre las clases sociales? ¿Es justo juzgar el otro por la apariencia? ¿Es justo criticar alguien sin conocer su realidad? ¿Será que es fácil ser justo? 

El papel del juez requiere, antes de más nada, el deseo de ser justo siempre, de querer hacer justicia, después exige también la imparcialidad de un raciocinio objetivo y por último competencia, conocimiento de los hechos para un análisis prudente de los acontecimientos. Por lo tanto considerando que cualquier persona puede se equivocar por los más diversos motivos, debemos contar con la humildad para sernos justo, aceptando nuestros errores y limitaciones, asumiendo las responsabilidades

provenientes de nuestras actitudes.  

Por lo tanto los padres antes de juzgar el comportamiento de los hijos deberían reflexionar sobre su contribución para aquel comportamiento, de la misma forma los profesores en relación a sus alumnos. El suceso y el fracaso de los alumnos dependen en gran parte del trabajo del profesor, así como el concepto que los mismos van  construyendo sobre justicia y justicia social. Para eso es importante también que la formación del profesorado esté vinculada a la comunidad, a la sociedad, y que la educación tenga por finalidad el bien de todos.

Flores, 2011, comprende que si la justicia es dar a cada uno lo que le corresponde, y a ellos les corresponde vivir en una democracia y estar de  pose de todos los bienes que garante la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Eso seria el justo. El  injusto es el inhumano, que existan comunidades y individuos marginados, sumergidos en la pobreza y en la ignorancia, y como si fuera poco, que los hagan pensar que son libres y iguales a sus gobernantes y a los ricos que les oprimen. 

Daniels, 2011, nos ayuda a comprender como la justicia puede contribuir con la mejora de la salud pública e invita a reflexionar sobre el sistema de salud. ¿Es justa la distribución de recursos en el área de la salud? ¿Es justo que quien más necesita de atendimiento médico no lo tenga? ¿Es justo la industria farmacéutica no responder por sus actos cuando compromete la salud pública? ¿Es justo que cuanto mejor el nivel económico y educacional de una persona más larga y más sana sea su vida? 

El autor aporta que “evidencias recientes sugieren que cuanto más profunda la desigualdad económica existente en una sociedad, mayor es el gradiente de desigualdad en salud”. Y lamenta la ausencia de movimientos sociales bien organizados capaces de afrontar tales desigualdades, de protestar por la salud pública enseñado la necesidad de cambios básicos.

Y ¿cómo está la justicia en el área de la construcción civil? ¿Será que es justo la sociedad pagar por la falta de calidad de las obras de la construcción civil? ¿Es justo que se pague varias veces por el mismo servicio porque nadie se responsabiliza por lo que qué hace? ¿Es justo una vida ser perdida por los pésimos servicios de una instalación eléctrica o por el colapso de una parte de la construcción? ¿Es justo un apartamento con pocos años de uso ser considerada viejo a causa de la baja calidad del servicio de la construcción habitacional? ¿Es justo nadie hacer nada para intentar contener esas atrocidades de la construcción civil que causan serios daños a la población?     

En resumo, la vida solicita justicia a todo momento, en las más diversas situaciones, en casa, en el trabajo, en la calle, en las iglesias, etc. Y si no preocuparnos en sernos personas más justas, difícilmente evolucionaremos como seremos humanos y tendremos una vida mejor, pues la ausencia de justicia solo favorece situaciones de conflictos y genera aún más sufrimiento a la humanidad.

Podemos observar en distintos sectores de nuestra sociedad, el valor justicia ser solicitado. Necesitamos cobrar del poder legislativo medidas capaces de refrenar y minimizar los actos criminosos, pero no será solo sobrecargando los tribunales o por medio de la punición que solucionaremos el problema. Necesitamos educar para la justicia, contribuir con ella, y arriba de todo querer y intentar ser siempre y cada vez más justo. 

***

Sugerencia para lectura complementar: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, usted encuentra el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

        1º Módulo 1º Semestre: Clase 18 – Como cambiar el planeta; 

        2º Módulo 2º Semestre: Clase 85 – Justicia X Venganza;  

        3º Módulo 2º Semestre: Clase 43 – Paz en la familia; 

Referencia Bibliográficas

        N e r y, D . C . O q u e é J u s t i ç a , a f i n a l ? R e v i s t a A u t o r , n o v e m b r o , 2 0 0 9 . Consultado en 21/09/ 2011, site:

http://www.revistaautor.com/portal/index.php?option= com_content&view=articl e&id=522:o-que-usti-afinal&catid=15:direito&Itemid=44.  

 

        Zerchner, K. M. La formación del profesorado y la lucha por la justicia social. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado. , Zaragoza – España, Vol.14. núm. 12,  2011. Consultado en 21/09/2011. site:

http://redalyc.org/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=217019031012.   

 

        Caro, H. A. S B; Segla, F.M. Justicia Restaurativa: una forma de construir paz. Fundación Paz y Bien – Pontifica Universidad Javeriana, Cali - Colombia.  2007. Consultado en 28/09/ 2011, site: http://portales.puj.edu.co/ccpvirtual/Catedra%20Colombiana/Sesion3_Sept%202 0/CajadeHerramientasJUSTICIARESTAURATIVA.pdf.             

 

        Flores, R F. Justicia y derechos humanos. Política y

Cultura, Universidad Autónoma Metropolitana – Xochimilc, Distrito Federal, México, n. 35, PP 27-45,

2011. Consultado en 28/09/2011, site:

http://redalyc.org/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=26718442003.  

 

        Daniels, N. Porque a justiça é importante para a nossa saúde. Idéias, Campinas, São Paulo – Brasil. n. 2, nova série, 1º semestre. 2011. Consultado en 29/09/2011, site: http://www.ifch.unicamp.br/ojs/index.php/ideias/article/download/472/383

 

        Almeida, E. S.; Torelly, M. D. Justiça de transição, estado de direito e democracia constitucional: estudo preliminar sobre o papel dos direitos decorrentes da transição política para a efetivação do estado democrático de direito. Revista eletrônica da Faculdade de Direito, Porto Alegre - Brasil, Vol. 2, num. 2, p. 36-52, julho/dezembro,

2010.   Consultado     en        01/10/2011,    site:

http://revistaseletronicas.pucrs.br/ojs/index.php/sistemapenaleviolencia/article/vi ew/8111/6041.  

 

 

 

 

 

5. Amor 

Amar no es aceptar todo. O mejor: donde todo es acepto, desconfio que hay falta de amor.” (Vladimir Maiakóvski)  

 

De acuerdo con la lengua portuguesa el amor puede ser comprendido de diversas formas como: afecto, compasión, misericordia, pasión, querer bien, satisfacción, deseo, entre otras, pero lo más popular está relacionado a la manera que una persona pueda  relacionarse con la otra, o con algún objeto. El amor es considerado una de las mayores  conquistas del ser humano.

De acuerdo con la Real Academia Española el amor es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con el otro. Es un sentimiento por otra persona que atrae y que busca reciprocidad en el deseo de unión, que alegra y dar energía para convivir, comunicarse y crear. 

Eses conceptos se refieren básicamente al amor entre parejas, pero existen varios otros tipos de amor como: amor entre familiares, entre amigos, amor al trabajo, el arte, a objetos, al prójimo, a los animales, a la naturaleza, etc. Hay quien diga que existen tantos tipos de amor cuanto personas en la tierra. Pero existen también ideas distorsionadas del amor que son decurrentes de desequilibrios emocionales y que pueden resultar en suicidio, crimines pasionales y sufrimiento psíquico.  

Esas ideas algunas veces son provenientes de la dependencia emocional de las personas, está vinculada al miedo del abandono, de la soledad, de la separación, en la negación de la libertad, en la chantaje emocional, en la angustia y en el sufrimiento. Caracteriza-se por comportamientos sumisos, de inseguridad, en la dificultad de colocar límites y en el sentimiento de culpa.  

El amor a Dios, al divino, al creador muchas veces también son distorsionados por los intereses religiosos. Se vincula el amor y la espiritualidad a prosperidad económica de falsas iglesias o de sus representantes, se usa el nombre de Dios para extraer dinero de personas fragilizadas por enfermedades o por los problemas que se presentan delante de la vida. Los fieles terminan siendo explorados, víctimas de un amor que no existe, de iglesias mercenarias, de hombres pequeños y sin escrúpulos que mienten en nombre de un Dios falso. El verdadero amor se expresa en la bondad, en la justicia, en la libertad, en la igualdad, en la busca por el bien de todos.

A pesar de la subjetividad y de las infinitas dimensiones del amor la ciencia busca medios de acercarse de esa realidad a través de instrumentos de medida, como afirma Vicente, 2011. El autor considera que si el amor existe también debe existir una forma de medir-lo, de conocer su cantidad y intensidad. Ya que encontramos forma de medir la inteligencia ¿Porque no encontramos medios de medir el amor? 

Las relaciones amorosas ven sufriendo alteraciones a lo largo del tiempo y para comprendernos mejor eses cambios debemos también entender los intereses que permean los relacionamientos. Antiguamente los matrimonios eran organizados por las familias de acuerdo con sus intereses, que por su vez estaban pautados en el status y en la situación económica de los involucrados, y poco se oía hablar en separación.

De acuerdo con Schmitt, 2011, “En la sociedad contemporánea, lo que está en foco son individuos inestables, en el campo do amor, volátiles, frágiles. Hombres y mujeres aparecen enfatizando más la cuestión de la necesidad profesional, una buen remuneración y el foco en una futura autonomía.”. El autor comprende que la principal característica de los relacionamientos actualmente es el individualismo que ven recibiendo apoyo del capitalismo y del avanzo tecnológico. Y hace referencia a los relacionamientos “Online”, donde las relaciones están pautadas en como las personas aparecen ser y no en lo que realmente son.    

En la dureza de las relaciones familiares actuales el amor se volvió condicional. La madre y/o el padre es capaz de decir que no le gusta el hijo (a) que no obedece, o sea, pone una condición en el amor para que los niños correspondan a las expectativas de los padres. ¿Entonces si los niños no hacen todo ciertito no recibirán amor, no serán amados? ¿Porque condicionar el amor? ¿Para educar? ¿Y eso es educación? Para conseguir lo que quiere, creyendo ser el mejor para los hijos, intentan direccionar la vida de los mismos y muchas veces terminan por generar serios problemas. Bazilli, 2011, aporta que “Consciencia Familiar – es el imagen que nuestros padres tienen y esperan de nosotros. Podemos pasar la vida sin sernos nosotros mismos, fijados a este programa, a este proyecto que nuestros padres nos dieran”

Los padres deben tener el cuidado de no condicionar el amor que sienten por los hijos. Como por ejemplo, cuando dicen: quiero a mi hijo porque él es estudioso o no puedo querer un hijo que no me obedece. El hijo necesita entender que va a ser amado siempre, estudiando o no, obedeciendo o no. ¿Quiere decir que si un niño no conseguir sacar buenas notas por cualquier motivo justo debe entender que pierde también lo que tiene de más sagrado que es el amor de los padres? ¿Eso es justo? ¿Será que existe alguna condición que sea suficientemente justa para negarse el amor a los familiares?

El amor debe ser incondicional, siempre debe existir arriba de cualquier cosa. Eso no significa que en nombre del amor los padres creen sus hijos sin límites, inmersos en la permisividad, porque los límites también son parte del amor en las relaciones familiares. Facchin, 2011, declara que al no saber decir “no” los padres terminan privando los hijos de desarrollar la tolerancia, entonces el “No” dado con amor é una forma de preparar los hijos para el mundo. El amor es siempre necesario hasta mismo para que los hijos entiendan el porqué de los “Nos”.  

El más fuerte sustentáculo de la estructura familiar es el amor, por lo tanto necesitamos precisamos arriba de todo saber amar. Y ese amor por su vez hace con que los hijos se sientan aceptados, valorados y seguros. Así como los hijos pueden también no aceptar alguna actitud de los padres, pueden quedarse decepcionados, tristes y protestar, pero no dejar de amarlos por el mismo motivo, por el amor incondicional que debe permear las relaciones familiares.

Silvia, 2008, aporta que el educador Paulo Freire valoraba tanto por el amor en la educación que hasta admitía una tía no amar a los sobrinos, lo que no podía admitir era una profesora no amar a sus alumnos. La educación para él era la dialógica. En su concepción el dialogo es un acto de amor. Entendía que el conocimiento era construido a partir del amor que sentimos por lo que deseamos conocer, eso también incluye el modo como las personas se tratan amorosamente, en el acto de conocer.  

El pensamiento y experiencia de Paulo Freire se encuentran con la de Célestin Freinet, educador suizo. Ambos lucharan por justicia social, fueran perseguidos y presos, creían que la educación debería despertar lo que ya existe latente en el ser humano. Pero el amor por la profesión es posiblemente lo que más identifica eses dos educadores, la busca amorosa por un futuro mejor a través de la educación.   

El conocimiento sirve para protegernos también de los falsos amores, pues la ingenuidad en el amor es puerta que se abre para la maldad de los hombres. Debemos amar sin nos alejarnos de la realidad, sin cerrar los ojos para las limitaciones del ser humano. El amor, así como la fe no necesita de intermediario, pero necesita de cuidado. Nuestra capacidad de amar é inmensa y ese amor puede ser desarrollado a partir de nuestras buenas acciones, de los buenos sentimientos, de los pensamientos positivos, en nuestro esfuerzo para volvernos en seres humanos mejores. 

Muchos ya saben que el amor es la luz de la vida, es fuente de alegría y vitalidad, lo que algunos aún no entendieran es que los mayores beneficios del amor llegan primero para quien lo siente y no para quien lo recibe. Por eso es que para algunos el deseo de ser amado aún es mayor que lo de amar. Pero si es bueno ser amado, mejor aún es amar, vivir el amor, sentirlo lo más intensamente posible y eso solo depende de nosotros. 

Por lo tanto ame, alimente diariamente el sentimiento de amor dentro de sí, por las personas, por los animales, por la naturaleza, por la vida. Hagamos crecer el amor dentro de nosotros, estimulemos, fortalezcamos, expandamos ese sentimiento en nuestro interior. Esa es la energía capaz de despertar lo que puede existir de mejor dentro de cada uno, es fuete de transformación. Es a través del amor que vamos hacer de ese mundo un lugar mejor.  

¿Cómo podemos desarrollar el amor? Eligiendo amar, priorizando el amor en nuestra  vida, actuando como quien ama, con bondad; tratando el prójimo con respeto, atención y generosidad, como quien cuidada de un hermano querido. Aprendemos a amar a partir del deseo de amar, observando quien ama, buscando conocer la forma de pensar de quien ama, se acercado de quien ama, hasta un día sentir la seguridad y la intensidad del verdadero amor dentro de nosotros.

***

Sugerencia para lectura complementar: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, usted encuentra el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

        1º Módulo 1º Semestre: Clase 74 – Amor universal; Clase 77 – Amor para la

Tierra.   

        2º Módulo 1º Semestre: de la Clase 86 a 89 – Amor;

        2º Módulo 2º Semestre: Clase 87 – Tipos diferentes de amor; De la clase 92 a 97 – Ala grade, otra pequeña; Clase 98 – Amor de verdad;   

 

Referencias Bibliográficas

        Bazilli, M. O corpo e suas couraças. Da repressão emocional à expressão do ser: um caminho transpessoal. CLASI – Centro Latino Americano de Saúde Integral. São Paulo – Brasil. 2011. Consultado en 04/10/2011, site:

http://www.clasi.org.br/trabalhos/maristela.pdf

 

        Facchin, T. H. J.; Calvetti, P. U. Quando o não é sinônimo de amor. Psico. Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul, Porto Alegre – RS – Brasil. PP. 16-22,vol. 42, nº 1, jan./mar. 2011. Consultado en 04/10/2011, site: http://revistaseletronicas.pucrs.br/ojs/index.php/revistapsico/article/viewFile/586 1/629>

 

        Schmitt, S.; Imbelloni, M. Relações amorosas na sociedade contemporânea. Psicologia PT. Universidade Católica de Petrópolis, RJ - Brasil. Setembro, 2011. Consultado en 04/10/2011, site: http://www.psicologia.pt/artigos/textos/A0583.pdf

 

        Silva, A. A. Professora sim, tia não: cartas a quem ousa ensinar. Revista SER: Saber, Educação e Reflexão. Agudos, São Paulo – Brasil. Vol. 1, n. 2, jul.- dez,

2008.          Consultado     en        04/10/2011,    site: 

http://www.revistafaag.brweb.com/revistas/index.php/ser/article/viewFile/83/pdf _56

 

Vicente, C. Amor e construtos relacionados: evidências de validade de instrumentos de medida no Brasil. Repositório Institucional. Universidade de Brasília. Brasília - Brasil, Jun, 2011. Consultado en 03/10/2011, site:

http://hdl.handle.net/10482/8330

 

 

 

 

 

 

6. No-violencia 

Una de las cosas importantes de la no violencia es que no busca destruir la persona, pero solo transformarla.” (Martin King)

 

La no-violencia es un concepto de rechazo a la violencia, relacionado a poder y conflicto, enfoca movimientos sociales y políticos con objetivos pacifistas. Es una práctica que consiste en no recurrir a la violencia sea en forma de protesta o como respuesta a prácticas violentas. Es utilizada por motivos, religiosos, ecticos o morales. Algunas personas que ya se han unido a la práctica de no-violencia, y van en busca de sus ideales de forma pacífica. 

Mahatma Gandhi fue considerado el pionero de la práctica de la no violencia, por liderar el movimiento de la independencia de India de forma pacífica, rechazando todo tipo de violencia. En su homenaje, el día 2 de octubre fue considerado el día internacional de la no-violencia, fecha en que se celebra su cumpleaños. La relevancia de esa fecha se centra en el deseo de difundir   el mensaje de la no-violencia a través de la educación y de la conciencia pública por una cultura de paz.       

En este concepto no es el fin el que justifica los medios, pero si los medios los que justifican el fin, o sea, el fin es la consecuencia de los medios, dentro de un proceso evolutivo de causa y efecto. En ese sentido la paz no puede ser lograda a través de la violencia o de la represión, y comprende que el objetivo es la conquista de una paz duradera. Esa propuesta necesita extenderse  a los hogares, escuelas, empresas, en fin, a toda la sociedad. 

En los hogares, la propuesta de la no-violencia merece más atención, tanto en las relaciones matrimoniales como en las relaciones entre padres e hijos. En los últimos tiempos se crearon juzgados especiales y leyes que combaten la violencia doméstica, más precisamente en defensa de la mujer. A pesar de su gran colaboración, no se puede decir que tales medidas hayan acabado con el problema de la violencia doméstica. En general, en ese cuadro el hombre es apuntado como el eje de la violencia doméstica contra la mujer, sin embargo, las investigaciones enfocan también las agresiones de mujeres contra hombres y apuntan a las madres como las principales autoras de los malos-tratos a los niños, aunque éstos sufran agresiones y puniciones psicológicas de ambos, los padres.  

La violencia contra el niño se presenta de diferentes formas como: psicológica, física, sexual, negligencia y abandono. En la concepción de algunos padres esa forma agresiva de relacionarse, tiene el propósito de corregir errores, establecer normas de disciplina y educar. Esos padres, principales referencias afectivas de los niños, presentan una tendencia a minimizar el problema de la violencia doméstica, y cuentan muchas veces con factores que agravan aún más la situación como: problemas

económicos, stress, drogadicción, alcoholismo, entre otros.  

Sin embargo, la valoración de la vida en ese contexto es tan importante, que autores llegan  a enfocarla como lo opuesto a la violencia. De acuerdo con Budó, 2010, “se puede decir que lo contrario de la violencia no es la no-violencia y si la ciudadanía y la valoración de la vida humana.”. El autor también nos recuerda que al empezar con pequeñas violencias, los padres terminan por utilizar formas cada vez más severas de agresión en la resolución de conflictos familiares, y las consecuencias se reflejan en la vida del niño, favoreciendo la baja auto-estima, bajo rendimiento escolar y disturbio de conducta.

El bajo rendimiento escolar, a la vez, también puede estar relacionado a diversos otros tipos de violencia en el ámbito educacional. Algunos autores consideran que la mayor violencia cometida contra los alumnos está en la incapacidad de habilitarlos para afrontar los problemas del mundo contemporáneo, apuntan a los profesores como principales agresores, cuando deberían ser los protagonistas de la no-violencia en la escuela. 

La violencia simbólica es un tipo de violencia más difícil de ser percibida por las víctimas, son prácticas sutiles de violencia que se observa en lo cotidiano escolar. Se refiere a la segregación, exclusión, indiferencia, que muchas veces son mascaradas por los profesores. Otras formas de violencia simbólica son: imposición de contenidos insignificantes para los alumnos, presión basada en el poder de atribuir nota, ignorancia de los problemas de los alumnos, formas peyorativas o agresivas de tratarlos, que les expongan al ridículo cuando no comprenden el contenido, en fin factores que perjudican el desarrollo educacional del alumno.

Scarlatto, Carlindo y Silva, 2010, describen como profesores están contribuyendo con la violencia en el ámbito educacional. Los autores concluyen que “Es necesario encontrar alternativas formativas para la formación inicial y continuada de profesores/as a corto y largo plazo, para que estos profesionales combatan la violencia  en vez de fortalecerla en el  medio escolar.” 

En el ámbito de organización, las relaciones reciben poca atención ante los intereses de la empresa, privilegiando competitividad, costos y calidad. Local donde es el ser humano el que tiene que adaptarse a las máquinas, donde la violencia también se manifiesta de varias formas, tanto físicamente con los intensos ritmos de trabajo, con el estrés, las lesiones por esfuerzo repetitivo, entre otras. La violencia psicológica puede ser observada en incentivo a la competitividad, como por ejemplo, en las homenajes tipo “funcionario del mes”, “mejor vendedor”, etc. 

Investigación enfoca como formas de sufrimiento en el trabajo, el miedo al accidente, angustia de no ser capaz de atender las exigencias de la empresa, sufrimiento proveniente de repetición continua de actividad y molestia, miedo de las agresiones de usuarios o clientes, miedo al despido. Y todo eso va haciendo del hombre una víctima de su trabajo.  

Soares y Moraes, 2011, enfocan la violencia en las organizaciones destruyendo la capacidad de las personas de definir y realizar intereses colectivos. Los autores destacan inclusive la colaboración de los trabajadores en el sufrimiento y en la injusticia infligidos a otros, favoreciendo la banalización del mal, haciendo del trabajo un “mal necesario”.  

En la sociedad, la violencia se presenta en forma de homicidios, accidentes y suicidios, pautada en la desigualdad social, en la injusticia, en el desprecio de valores humanos en función del consumismo y del lucro, en el culto a la fuerza y al poder.  La cuestión de la violencia contra los niños, mujeres y mayores va siendo retratada en las investigaciones sobre  la mortalidad. La televisión también está considerada como un factor de riesgo para la violencia social, de la misma forma que el arma de fuego, las bebidas alcohólicas y otras drogas, cuando en su programación elogia la violencia, banalizando las relaciones sociales, el sufrimiento y la vida de las personas.

En cuanto a la violencia en el tráfico, estudios informan que en los países más desarrollados, la mayoría de las muertes está motivada por colisiones de vehículos, y en los menos desarrollados las víctimas son principalmente peatones y mueren a causa de ser golpeados, lo que indica la falta de cuidado de los conductores. Por lo tanto la noviolencia implica en la sensibilización y en el avance de una concienciación social de los factores que promueven la violencia en la sociedad, solo así podremos pensar en promover la no-violencia, o sea, en medidas pacificas capaces de combatir la violencia. 

Henry David Thoreau (1817-1862), en su época ya defendía la idea de la noviolencia. Fue un escritor estadounidense que defendió la desobediencia civil individual como forma de oposición legítima frente a un estado injusto. Un abolicionista que realizaba lecturas públicas en las cuales atacaba las leyes contra las evasiones de esclavos. Sus ideas sobre desobediencia cívica influenciaron la propuesta de la noviolencia, a través del pensamiento político y acciones de personalidades que vinieron después de él, como Liev Tolstói, Mahatma Gandhi y Martin Luther King Jr.   

Liev Tolstói (1828-1910), fue un escritor ruso pacifista, cuyos textos e ideas chocaban con las iglesias y gobiernos, defendía una vida sencilla y el acercamiento a la naturaleza. Mahatma Gandhi (1869-1948), fue el abogado hindú que es conocido como el mayor defensor del principio de la no-agresión, forma no-violenta de protesta como un medio de revolución. Lideró la lucha de su pueblo por la independencia de India, usó el ayuno como forma de protesto, así como el boicotear de productos importados y encontró la forma de incluir a las mujeres en la lucha pacífica por la independencia.

Martin Luther King Jr (1929-1968) fue pastor estadounidense, uno de los más importantes líderes de los derechos civiles de los negros en los Estados Unidos, predicó la no violencia y el amor al prójimo. En 1964 recibió el Premio Nobel de la Paz. Fue reconocido por conducir la resistencia sin violencia y por el fin del preconcepto racial en los Estados Unidos. Por lo tanto el termino no-violencia es comúnmente asociado a la lucha de esos hombres.

La resiliencia es un valor muy acerca al de la no-violencia, pues consiste en la capacidad de las personas de superar o minimizar los efectos nocivos de las situaciones difíciles. Implica flexibilidad para crear nuevas soluciones para los problemas, determinación y fuerza para afrontar las dificultades, saber buscar y pedir ayuda. La resiliencia puede ser desarrollada en el transcurrir de la vida, especialmente durante la infancia y la adolescencia. Por lo tanto es fundamental que los adultos sepan escuchar a los jóvenes y comprendan lo que sienten delante de las situaciones que afrontan; que les den apoyo para que ellos se sientan seguros, y así podrán fortalecer tanto la auto-estima como la resiliencia de los mismos. 

Por lo tanto, necesitamos entender la importancia del valor no-violencia en todos los momentos, comprendiendo que la violencia no es de la naturaleza humana, es un comportamiento aprendido en los procesos sociales entre personas, instituciones y sociedades. Necesitamos buscar formas no-violentas para solucionar problemas y conflictos, tener la consciencia de que es posible encontrar maneras pacíficas de tratar  con sentimientos negativos y con situaciones difíciles.

***

Sugerencia para complementar lectura: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site:

www.cincominutos.org, encontrareis el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

        1º Módulo 1º Semestre: Clase 14 – Gandhi; Clase 94 – Martin Luther King

Jr.

        1º Módulo 2º Semestre: Clase 7 – Paz en la familia (parte 2); Clase 8 – Paz en la familia (parte 3); Clase 9 – Paz como objetivo de vida, Clase 13 – Paz

colectiva;    

        3º Módulo 1º Semestre: de la Clase 92 a 98 – Cultura de Paz;

Referências Bibliográficas

        Budó, M.L.D. et. al. Violência e vulnerabilidade: um panorama da produção científica. Revista Saúde, Santa Maria, R. G. do Sul – Brasil. Vol. 36, N. 1, p. 15-22, Jan./Jun. 2010. Consultado en: 14/10/2011, site:

http://cascavel.ufsm.br/revistas/ojs2.2.2/index.php/revistasaude/article/viewFile/1492/155

0

 

        Rocha, P. C. X.; Moraes, C. L. Violência familiar contra a criança e perspectivas de intervenção do Programa Saúde da Família: a experiência do PMF / Niterói (RJ, Brasil). Ciência & Saúde Coletiva [online], RJ. – Brasil, Vol. 16, n. 7, pp. 3285-3296, 2011. Consultado en: 12/10/2011, site:

http://www.scielosp.org/pdf/csc/v16n7/28.pdf

 

        Scarlatto, E. C.; Carlindo, E. P.; Silva, M. Violências por professores/as contra seus/as alunos/as. Revista do Laboratório de Estudos da Violência  da UNESP, Marília, SP - Brasil. Edição 6, núm. 6, dezembro 2010. Consultado en:

12/10/2011,    site:  http://www2.marilia.unesp.br/revistas/index.php/levs/article/viewFile/1129/1017

.  

        Soares, M. C. M.; Moraes, A. B. B. Conflitos nas relações de trabalho: a violência, o sofrimento e o autoritarismo com fatores nas organizações. UFRJ (Universidade Federal do Rio de Janeiro), RJ – Brasil. 2011. Consultado en:

12/10/2011, site:

http://biblioteca.gpi.ufrj.br:8080/xmlui/bitstream/handle/1/83/SOARES%20%26 %20MORAES%2c%202011.pdf?sequence=1

 

        Vicente, C. Amor e construtos relacionados: evidências de validade de instrumentos de medida no Brasil. Repositório Institucional , Universidade de Brasília, Brasilia – Brasil, jun, 2011. Tese (Doutorado em Psicologia Social, do trabalho e das organizações).   Consultado en: 03/10/2011, site: http://hdl.handle.net/10482/8330

  

 

 

 

 

 

7. Humildad 

 “La humildad exprime, una de las raras seguridades de que estoy cierto: la de que nadie es superior a nadie.” (Paulo Freire)

 

La humildad es la virtud es la virtud del humilde, de aquel que sabe reconocer y asumir sus errores, que enseña la ausencia de orgullo, vanidad y arrogancia, pero que es verdadero pues la humildad exige autenticidad. La humildad enfoca hacia la modestia, la sencillez, el respeto, la cordialidad, entre otros valores. Se refiere a la disposición de aquellos que no intentan destacarse  sobre los otros y no se juzgan superiores. 

No es sinónimo de debilidad, ni de pobreza o ignorancia con relación a lo que somos, al contrario, es consciencia de lo que somos y principalmente de lo que no somos. Normalmente la humildad viene acompañada de otras virtudes como la caridad, solidaridad, amor, verdad y compasión. Es parte del saber ayudar, implica la colaboración con el prójimo, sin ser invasivo, contempla la coherencia, delicadeza y el buen sentido del comportamiento humano.  

La base de la propuesta educativa de Paulo Freire es el diálogo. Esto solo es posible a partir de una postura, humildad, tanto por parte de los educadores como de los educando, implica el saber oír, el cambio de ideas para la construcción de nuevos conocimientos. Santos, 2011, aporta que para Freire enseñar exige humildad, la construcción de nuevos conocimientos no puede ser un acto arrogante y no existe diálogo sin humildad. 

Enseñar exige el reconocimiento de nuestras  limitaciones. De acuerdo con Freire la arrogancia niega no solo la generosidad, sino también la humildad, que no es virtud de los que ofenden ni tampoco de los que se jactan por sufrir humillación. La humildad ayuda a la persona,  a reconocer que nadie sabe todo ni ignora todo, y sin ella, difícilmente oiremos al otro con respeto.

  De acuerdo con Santos, 2010, “es por medio de  la humildad, de  la amorosidad,  del coraje, de la tolerancia, de la competencia, de la capacidad de decidir, de la seguridad, de la ética, de la tensión entre paciencia e impaciencia, de la parsimonia verbal con lo que el educador contribuye para tornar la escuela alegre y humana.” 

¿Y que significa la humildad para los líderes? Siempre tenemos que asumir algún liderazgo en determinados momentos de nuestras vidas, sea en casa con la familia, como padre o madre; en el lugar de trabajo, con algún puesto de liderazgo; en la escuela, como director, profesor, entrenador o líder de clase; en fin, siempre existe alguna ocasión en que asumimos un liderazgo. ¿Pero qué tipo de liderazgo somos? ¿Como lo asumimos?   

Considerando el liderazgo servidor, la primera preocupación, la de servir, en el sentido de ayudar a que las personas se vuelvan mejores, y alcancen plenamente su potencial. Una de las características de ese tipo de líder es la capacidad de persuadir, de buscar siempre convencer y nunca obligar o constreñir a nadie. La humildad también es una de las características del líder servidor.    

Guareschi, Scariot y Paulata, 2011, afirman:

“Los líderes humildes no sufren ninguno complejo de inferioridad. Ellos saben que no tienen todas las respuestas y aceptan eso con naturalidad. Los líderes humildes no se engañan con lo que ellos realmente son. Ellos saben que han venido al mundo sin nada y que se van sin nada y, por eso, aprendieron a controlarse y a no ser egoístas. Su enfoque no está en los beneficios corporales, en el injerto interna y mucho menos en el poder, eso es, en apresurarse para coger el mejor despacho, el mejor puesto de mando. Ellos prefieren concentrarse en las responsabilidades inherentes al liderazgo.”. 

La mediación de conflictos es una técnica utilizada por la justicia para la resolución de cuestiones familiares, busca restaurar la armonía. Consiste en inducir a las personas interesadas en solucionar un problema,  a que encuentren soluciones satisfactorias y que preserven la relación entre ellas, favorece la exposición de sentimientos, facilita la comunicación y la negociación. Exige la participación de un mediador, que a su vez necesitará de humildad para ejercer su función en esos procesos, además de paciencia, integridad, imparcialidad, conocimiento, docilidad, vigor, creencia en los valores humanos, entre otros. 

La justicia restaurativa es el modelo de justicia que visa la conciliación en la resolución de conflictos. Y la humildad es uno de los valores que conducen a ese modelo de justicia, así como el respeto, la honestidad, la interconexión, la responsabilidad y la esperanza. Contempla el diálogo entre los participantes y la participación de la comunidad. Las prácticas restaurativas pueden ser utilizadas en diversos tipos de crímenes; en Brasil aún está restringida a crímenes de menor potencial ofensivo.   

¿Qué podemos entender por falsa humildad? Es cuando valores como la arrogancia o la vanidad se ocultan tras actos o palabras que desean expresar el valor de la humildad. Cuando alguien intenta eludir la verdad, se caracteriza la falta de autenticidad, como enseña Lopes, 1996: 

En sus cartas, afirmaba no vivir en la corte del rey, pero privar de su propia casa. Por falsa humildad, pedía a los amigos que su felicidad no fuera divulgada entre sus amigos, estrategia más que explicita para volver sus correspondencias “confidenciales” en noticias casi instantáneas.” (Lopes:1996).     

"Esa falsa humildad es auto-indulgencia, así, tan humildecito, vais abandonando derechos... que son deberes.". En esa a frase Josemaria Escrivá enfoca la falsa humildad como disculpa para no asumir responsabilidades, donde el comodismo abre mano de derechos y deberes. Sin embargo existe una oración que puede ser de gran contribución para el fortalecimiento de la verdadera humildad. Es así: “Concédeme, Señor, la serenidad necesaria para aceptar las cosas que no puedo modificar, coraje para cambiar las que puedo y sabiduría para distinguir una de las otras.” Sustituyendo la palabra serenidad por humildad, aceptaremos con más facilidad las cosas que no podemos cambiar. 

La humildad es también un requisito necesario al buen político. Investigaciones recientes indican la deficiencia en la formación de políticos, enfocando la falta de visión de futuro de los mismos, así como la dificultad en la implantación de innovaciones, o discontinuidad de las gestiones de poder, entre otros factores. Pero la falta de humildad lleva a algunos políticos a que construyan obras, muchas veces de elevados costos, y que traen el mínimo de beneficios a la población, por vanagloriarse sin priorizar las necesidades reales del pueblo. Ellos son movidos por la vanidad, por el orgullo e intereses personales. 

El conocimiento teórico sobre la humildad, puede favorecer la profundización de esa virtud en el individuo, así como también el conocimiento exacto de sus limitaciones. Por lo tanto la humildad es una virtud que exige auto-conocimiento, debe ser guiada por la razón, favorece el replanteamiento de los valores. La consciencia de sí mismo es adquirida lentamente a la luz de un trabajo interior que conduce a la humildad y facilita la felicidad.

Allan Kardec ya decía, “Estudie a sí mismo, observando que el auto conocimiento trae humildad y sin humildad es imposible ser feliz". De acuerdo con Josemaria Escrivá, "El conocimiento propio nos lleva de la mano a la humildad ". Cuando el hombre entra en conformidad con lo que es, aceptando sus debilidades y fortaleza, camina en dirección a la alegría, a  la paz, a momentos de felicidad. 

Sí siguiéramos el ejemplo de Jesús, deberíamos ser mansos y humildes de corazón. Las enseñanzas que Él nos dejó son una invitación a la felicidad, pero aún requiere de la humanidad un cambio de valores. El orgullo y la vanidad son obstáculos para la felicidad, pues muchas veces impone un elevado nivel de exigencias, la adquisición de objetos superfluos, desprovistos de sentido, centrados en los valores materiales. Mientras la humildad facilita el acceso a la felicidad, se centra en las cosas esenciales de la vida, en la sencillez.  

En 1948 fue fundado el CMI (Consejo Mundial de las Iglesias) que tenía como propuesta establecer una alianza ecuménica con el objetivo de trabajar para el Reino de Díos. En 1972 en una reunión en Brasil, el CMI declaró que “La palabra ayuda no está consiguiendo transmitir más relación de solidaridad humana, porque existe en estas relaciones entre los pueblos algo fundamentalmente equivocado: falta justicia, amor y humildad.” (Silva, 2011). Entonces se solicitó que las iglesias incluyeran en sus agendas “Justicia, amor y humildad como frutos del espíritu”. 

Dicen que la humildad es extraña porque en el momento en que creemos que la tenemos, ya la perdemos. Pero podemos acercarnos a ella comprendiendo que no somos mejor que nadie, como decía Freire. Se alejando más del materialismo, y recordando que venimos al mundo sin nada y partiremos de él sin nada, como decía Guareschi. Esos son consejos que favorecen el camino de la humildad.

***

Sugerencia para complementar la lectura: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, encontraréis el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

        1º Módulo 1º Semestre: Clase 99 – Jesus x humildad; 

        2º Módulo 1º Semestre: Clase 21 – La lección de la calavera; Clase 68 – Dos gallos; 

        2º Módulo 2º Semestre: Clase 22 hasta la 25 – Superioridad 

        3º Módulo 2º Semestre: Clase 34 – Valor de verdad y valor de mentira;  

Referencias Bibliográficas

        Dalcastagné, R. Sobre encomendas e virtudes. Itinerários, UNESP, Araraquara, SP – Brasil,17:291:294, 2001. Consultado en 17/10/2011, site: http://piwik.seer.fclar.unesp.br/itinerarios/article/download/3470/3242

 

        Guareschi, E.; Scariot, T.; Paulata, T. Liderança: Diferencial imprescindível nos tempos atuais. Secretariado Executivo em Revist@;  UPF - Universidade de Passo Fundo, RS – Brasil, 2011. Consultado en 18/10/2011, site: http://www.upf.br/seer/index.php/ser/article/download/1763/1172

 

        Lopes, M. A. Os intelectuais no século da luzes. Síntese - Revista de Filosofia. Brasil. Vol. 23, n. 75, 1996. Consultado en 17/10/2011, site:

http://faje.edu.br/periodicos/index.php/Sintese/article/view/967/1399. 

 

        Madeiros, F.M.M. Análise e Interpretação de Imagem Médica com o apoio de agentes de Softwere. Dissertação da Universidade do Minho. Braga-Portugal, 2006. Consultado en: 18/10/2011, site: http://hdl.handle.net/1822/5979

 

        Santos, T.R. O professor ideal segundo as proposições de Paulo Freire. Caderno da Escola de Educação e Humanidades, Brasil, n. 5, 2010. Consultado en 17/10/2011, site:

http://apps.unibrasil.com.br/revista/index.php/educacaoehumanidades/article/vie w/519

 

        Silva, E. 2011. O Conselho Mundial de Igrejas e a Trajetória do Ecumenismo no Brasil. Anais dos Simpósios da ABHR, Juiz de Fora, MG – Brasil. Vol. 12, jun, 2011. Consultado en 18/10/2011, site: http://www.abhr.org.br/plura/ojs/index.php/anais/article/download/232/166

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8. Gratitud              

“Aprendí que deberíamos ser agradecidos a

Dios por no darnos todo que le pedimos.”

(William Shakespeare)

 

William Shakespeare, invítanos a reflexionar sobre la gratitud hasta por lo que no recibimos. Acordándonos que las dificultades de la vida, muchas veces nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad de superación y por eso debemos ser agradecidos. ¿Pero que comprendemos por gratitud?  

La gratitud puede ser entendida, como un acto de reconocimiento por alguien que realizó un bien o una ayuda. También comprendida por una emoción relacionada a un sentimiento de deuda, que viene acompañado por un deseo de retribución, propicio para el desarrollo de un ciclo continuo de cambios de benevolencias. Por lo tanto favorece el bienestar emocional y social de las personas. 

Considerada una virtud moral, la gratitud está relacionada a la capacidad de tener empatía con los otros. Citada por algunos filósofos como un ingrediente necesario para la formación de la personalidad moral, es también considerada la virtud de las almas nobles. Pero estudios muestran que hasta los animales se acuerdan de personas que cuidaron de ellos y demuestran gratitud. Sin embargo la gratitud no es parte de los comportamientos que son movidos por la retribución y sí por la benevolencia.    

La exploración del sentimiento de gratitud del otro puede ser contemplada en comportamientos que no vislumbran una benevolencia y sí una retribución, o sea, objetiva el beneficio propio. François La Rochefoucauld decía que “La gratitud de la mayoría de los hombres no pasa de un deseo secreto de recibir mayores favores.”. El reconocimiento y la retribución de una benevolencia son algo espontáneo. El hecho de no existir el “derecho” a una retribución es lo que hace de la gratitud una virtud moral. 

No existe virtud en prácticas que espera la retribución, la intención del retorno expresa una actitud egoísta y no altruista. Por ejemplo, un presente puede ser una forma de agradecer, o una benevolencia, sin embargo dar un regalo esperando recibir otro de vuelta, es una actitud que no expresa benevolencia, por lo tanto en ese acto de regalar no existe virtud.  

Las personas gratas son más agradables, flexibles y más propensas al perdón. Contemplan estados psicológicos positivos de satisfacción, esperanza y alegría. Entienden que su bienestar depende también de los otros, por lo tanto valorizan más las relaciones y responden positivamente a las dificultades de la vida. En la ausencia del reconocimiento y de la reciprocidad de las acciones benevolentes se manifiesta la

ingratitud. 

Las personas ingratas tienden a sobrevalorar los bienes materiales, a no pensar o pensar poco en los demás, por lo tanto no son generosas con aquellos que son buenos para con ellos. La ingratitud, a veces comprendida como un fallo moral es retratada en la fábula “El lobo y la cigüeña”, cuando enseña la ingratitud del lobo para con la cigüeña. El lobo prometió una recompensa para quien le ayudara a desobstruirle la garganta, la cigüeña, con su largo pico le ayudó quitando el hueso que estaba preso en ella, pero el lobo además de no dar la recompensa prometida, aún creía que la cigüeña era la que debía estar agradecida porque  él no la había matado.  

La postura de constante insatisfacción con la vida y con nuestra condición en el mundo, también puede ser entendida como ingratitud, como enfoca la fábula “La tortuga y los dos patos” que nos hace reflexionar incluso sobre las posibles y tristes consecuencias de la ingratitud. La fábula cuenta que la tortuga deseaba  salir de aquella vida de tortuga  y conocer el mundo, quería viajar como los pájaros, entonces pidió ayuda a una pareja  de patos que resolvieron ayudarla, cogieron un palo por los extremos e hicieron que la tortuga lo mordiera en el centro,  de esa forma pudieron los patos transportarla, sin embargo cuando estaban  volando, la tortuga se soltó  y se

estrelló contra el suelo.     

La Fontaine en sus fábulas también enfoca el vínculo entre la envidia y la ingratitud. El no saber  ser grato por lo que somos, ni por lo que tenemos, nos acerca al sentimiento de envidia, o sea, al deseo de ser como el otro o de tener lo que el otro tiene. La ingratitud por nuestra condición en el mundo, y la envidia, es enfocada también en la fábula de la rana que quería igualarse al bue., habla de la insatisfacción de una rana con su naturaleza y de la  envidia que sentía del buey.  

La culpa y la ingratitud son sentimientos diferentes, pero que pueden ser confundidas en determinadas situaciones, por ejemplo. Cuando un joven sale de casa en búsqueda de su independencia de forma responsable y consciente, pero que no recibe apoyo de la familia, él puede hasta ser acusado de ingrato. Como si estuviera retribuyendo con dolor todo el amor que recibió de la familia y eso puede realmente hacerlo sentirse un ingrato. Pero si el mismo reconoce el valor de la familia y no puede evitar el dolor de esa separación porque necesita seguir su camino, eso no es ingratitud, sin embargo el  sentimiento de culpa puede hacerlo pensar que sí. 

La culpa también se acerca a la gratitud, como enfoca una investigación sobre la rehabilitación psicológica y social en el trasplante de órganos. Hay la culpa de quién recibe un órgano que advén del medo de estar se beneficiando con la muerte de otra persona, o de estar perjudicando a otros, y la gratitud por está siendo beneficiado con la donación. Para Tavares, 2004, cuando “la “culpa original” consigue ser eliminada, dependiendo del proceso primario y secundario del pensamiento, y por lo tanto el proceso de reparación es bien sucedido en plenitud, es posible el emerger de la

gratitud.”      

En los principios de la organización social, la gratitud es enfocada en la partilla de los alimentos, lo que ha dado origen a nuevas formas de relacionarse, que fueron conservadas y transmitidas de generación a generación. Son actitudes que se aprendieron, que son parte de nuestro proceso de socialización, por lo tanto la gratitud es parte del proceso de humanización del ser, de nuestra evolución. 

La especie humana es la única que mantiene los vínculos familiares para toda la vida. En la familia la gratitud fortalece los vínculos, favorece el sentimiento de amor. En la sociedad es un sentimiento deseable que contempla la generosidad y estimula el desarrollo de la moralidad. Además de promover bienestar, la gratitud favorece la formación moral del individuo.

De acuerdo con Pieta y Freitas, 2009, personas que se sienten regularmente gratas a los demás tienden a sentirse amadas y cuidadas. El sentimiento de gratitud aumenta la resiliencia, la salud física y la calidad de vida. Las personas se muestran más entusiasmadas, determinadas, atentas, más generosas y agradables con los otros. Hay investigaciones indicándonos que la expresión de la gratitud se desarrolla a lo largo de la infancia. 

En el programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la escuela

(Nousiainen, 2008), se observa el estímulo a la cortesía y la gratitud en diversas clases.

La autora está siempre enfocando la importancia del buen comportamiento, de saludarse las personas, de agradecer, de ser educadas y gentiles. Pieta y Freitas, 209, destacan que, según La La Taille “la cortesía antecede a la moral y desempeña un papel en la génesis de ésta, pues es por medio de las reglas de cortesía como el niño puede empezar a comprender ciertas virtudes, por ejemplo, 'el 'gracias' indica la gratitud''”.

La alteración y la gratitud se encuentran en las tragedias, mientras unos se alteran con la muerte de familiares, otros agradecen por estar vivos. En el artículo “La presencia de un psicoanalista en un CTE. pediátrico”, relata la experiencia de un psicoanalista que observa el dolor, la alteración, la negación de los padres que están con sus hijos hospitalizados, que corre riesgo de vida, o que los pierden y el sentimiento de gratitud que también es observado en el hospital. 

El dolor de perder un ser querido es inevitable, pero la superación de ese dolor depende mucho de la postura que cada uno elige asumir ante la vida. En el caso de una tragedia donde muchas familias pierden casas, empleos, hijos, padres, etc. Después del primer momento, hay quienes quedan presos del dolor y pasan mucho tiempo, lamentando lo que perdieron. Mientras otros consiguen recuperarse con más facilidad, pues son gratos por lo que restó y dan gracias por los que aún están vivos. Por lo tanto quien asume esa postura de gratitud realmente tiene más facilidad de superar las dificultades, de retomar la vida y vislumbrar nuevos caminos.   

En una investigación sobre arte terapia y los elementos de la naturaleza, Maura, 2006, expone técnicas chinas que utilizan como subsidios los recursos naturales, proponiendo la integración del hombre con el cosmos, trabajando en la captación de buenas vibraciones y utilizándolas como instrumento para liberar bienestar y equilibrio. También resalta la búsqueda de actitudes positivas y entre otras recomienda “Tener gratitud por todo”.   

Por tanto la gratitud debe está presente incluso en nuestra relación con la naturaleza. Cuando hay desperdicio de recursos naturales estamos expresando una inmensa ingratitud por la naturaleza y posteriormente las consecuencias de esa acción van surgiendo. Está surgiendo esa consciencia de que necesitamos acercarnos a la naturaleza, encontrar formas de integrarnos a ella hasta que logremos entender que somos parte de ella y ella es parte de nosotros. El cuidado del medio ambiente puede ser una forma de demostrar nuestra gratitud por la naturaleza, de retribuir la vida que ella nos oferta. 

La gratitud de una forma general puede ser expresada en las más diversas formas, en la suavidad de una poesía, en la melodía de una música, en la delicadeza de un regalo, en el nombre de un niño cuando se elige para homenajear a alguien querido y hasta en los trabajos científicos, en la gratitud de aquellos que intentan acercarse a la realidad a través de la investigación. Pero para expresar la gratitud es necesario ser agradable. 

Khalil Gibran, en el inicio del texto, nos cuenta que aprendió el silencio con los habladores, la tolerancia con los intolerantes, la bondad con los malvados; y es grato a esos profesores. ¿Y nosotros somos gratos? ¿Mi postura es de una persona grata? ¿Agradecemos por lo que tenemos? ¿Por la salud, la paz, la comunidad del hogar, el alimento, los amigos y la familia? ¿Cómo, cuándo y a quien somos gratos por la Vida? 

Aprendí el silencio con los habladores, la tolerancia con los intolerantes, la bondad con los malvados; y, por extraño que parezca, soy grato a esos profesores.

(Khalil Gibran).

***

Sugerencia para lectura complementar: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, usted encuentra el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en la siguiente clase:

        2º 3º Módulo 1º Semestre: Clase 23 – Comunidad del Jacaré – Parte 6

Referencias Bibliográficas

        Groth, C. I.; Strieder, R.; 2010. No vir-a ser da construção social do ser humano: expectativas de interdependências e diversidade. Consultado en 20/10/2011, site:

http://piwik.seer.fclar.unesp.br/itinerarios/article/download/3470/3242  

        Moura, E. S. A; 2006. Arterapia em relação com os elementos da natureza.

Consultado             en        26/10/2011,    site:

http://www.alquimyart.com.br/monografias/4/2006_natal_rn_MOURA_eurimar _sousa_aguiar.pdf

        Pieta. M.A.M.; Freitas, L. B. L. 2009. Sobre a gratidão. Consultado en 20/10/2011,  site: http://www.ufcculturadepaz.webnode.com.br/ 

        Tavares, E. 2004. A vida depois da vida: Reabilitação psicológica e social na transplantação de órgãos. Consultado en 26/10/2011, site: http://www.scielo.oces.mctes.pt/pdf/aps/v22n4/v22n4a10.pdf

        Tannhauser, K; 2010. A presença de um psicanalista em um CTI pediátrico.

Consultado  en 26/10/2011, site: http://www.cprj.com.br/primordios/5771_a_presenca.pdf  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

9. Responsabilidad             

“Es una falta de responsabilidad esperar que alguien haga las cosas por nosotros.” (John Lennon).

 

John Lennon es un personaje de la Historia que nos lleva a pensar que somos los responsables de nuestras vidas, por lo tanto, no podemos esperar a que los otros hagan las cosas por nosotros, así como también es de nuestra responsabilidad las consecuencias, los resultados de nuestros actos, o sea, “la culpabilidad” de nuestras acciones deberá ser siempre nuestra,  sea cual fueran ellas, positivas o negativas.  

¿Pero que es la responsabilidad? Responsabilidad es la cualidad de la persona responsable, de aquel que contesta no solo por las consecuencias de sus actos, sino también por los actos de aquel por quien él es responsable y por lo que le pertenece. Responsabilidad implica un deber y obligación, pero está relacionado tanto a nuestras elecciones, como a otros valores y al conocimiento. 

Hay quien dice que la responsabilidad solo puede ser atribuida si existe elección, si es un acto espontáneo, pues si no hay libre albedrío, no puede haber responsabilidad. El valor responsabilidad se acerca al valor honestidad en el momento que asumimos las consecuencias de nuestros actos, existen personas que niegan lo que hacen o alegan falta de conocimiento para no asumir su responsabilidad. 

El “Naranja” puede caracterizarse por la falta de conocimiento, es aquella persona que puede está transportando una mercancía ilegal, como droga, por ejemplo, sin tener conocimiento de lo que lleva o de la ilegalidad de su acto, es alguien que está siendo  manipulado por otro que no quiere asumir  el riesgo ni la responsabilidad de aquella acción. Como defensa, algunas personas, aun siendo conscientes de sus actos, prefieren asumir el papel de “Naranja”, negando el conocimiento para no asumir la responsabilidad. En esa perspectiva, la falta de responsabilidad implica también la falta de honestidad. 

El “naranjismo” se volvió una práctica muy común, tanto en el trafico de drogas como en la industria de la corrupción. La utilización del “Naranja” pasó a ser común entre empresarios y políticos corruptos, pero es también aquella persona que se atribuye a si mismo bienes de otra, a quien le pagan para que diga que es dueño de esos bienes.

Entonces la figura del “Naranja” es parte importante en el juego de la corrupción, para esconder el origen de fondos ilícitos y así no asumir la responsabilidad de sus actos. 

La responsabilidad civil implica la obligación de las personas en resarcir un daño causado por ellas, consiste en la reparación del problema, o sea, en la aplicación de medidas que obliguen a una persona a reparar un daño por un acto que realizó. Esa responsabilidad se aplica también a personas mientras profesionales, por lo tanto cuando un profesional no cumple con sus obligaciones debería responder por estar faltando a sus responsabilidades.

Cada profesional tiene sus derechos y deberes establecidos en la reglamentación de su profesión, esos deberes son parte de la responsabilidad de aquella profesión.  De acuerdo con Cunha, 2011, “La reglamentación de una profesión establece un conjunto de deberes y prerrogativas para el profesional. Incide sobre los mercados de trabajo, definiendo campos de actuación, procedimientos y actividades de ejercicio restricto.”.

La falta de claridad o detalle en la reglamentación de una profesión, puede producir  conflictos a la hora de depurar responsabilidades, así como la incoherencia entre la reglamentación de las profesiones, como se puede observar en el caso de los profesionales de la salud. ¿Quien puede prescribir medicamentos en Brasil?, ¿son solo los médicos? ¿Los dentistas pueden prescribir medicamentos? ¿Y los enfermeros también pueden prescribirlos?   

La Ley n. 5.81, de 1966, establece que “Compete al cirujano -dentista: II – prescribir y aplicar especialidades farmacéuticas de uso interno y externo, indicadas en odontología.”. La Ley n. 7.498, articulo 11, de 1986, establece que “El enfermero ejerce todas las actividades de enfermería y le cabe: II – como integrante del equipo de salud: prescripción de medicamentos establecidos en programas de salud pública y en rutina aprobada por la institución de salud.”. 

Sin embargo el Consejo Federal de Medicina, a través del proceso n. 24/2001, establece que “El diagnóstico y la prescripción de medicamentos son atribuciones de los médicos, constituyéndose en acto médico específico; no puede el médico delegar, para otros profesionales, atribuciones propias de Medicina, ni tampoco ser cómplice con aquellos que la ejercen de forma ilegal.” 

Cunha et al., 2011, llama la atención a la responsabilidad de los médicos y promueve una reflexión que debería extenderse a todos los profesionales del área de la salud o vinculadas a ella. Con el propósito de minimizar los problemas de los pacientes que se sometieron a tratamiento médico, y no consiguieron buenos resultados y nadie sabe porque, y mucho menos de quien es la responsabilidad en el fracaso del tratamiento. ¿Es del paciente que no sigue las orientaciones médicas? ¿Es de los médicos que se equivocaron con el diagnóstico, con el medicamento o no hicieron un seguimiento de la enfermedad ni del tratamiento? ¿O fue del farmacéutico,  por vender el medicamento equivocado?  

Hoy en Brasil, las farmacias demuestran gran interés en vender medicamentos conocidos como “similares” y/o “genéricos”. ¿Por qué? Para favorecer a los pacientes? ¿Para recibir comisiones sobre las ventas de esos medicamentos? ¿Para recibir los beneficios ofrecidos por las empresas farmacéuticas? ¿Cuál es la propuesta de los medicamentos similares y genéricos? ¿Quién se está responsabilizando de ello? Para solucionar los problemas es importante identificar tanto las causas como los responsables. 

La responsabilidad profesional merece más atención no solo en la salud, sino en todas las áreas. Cuando existen varios profesionales involucrados en un daño, surgen los conflictos por la dificultad que muchos tienen de asumir su parcela de responsabilidad. Muchas veces se observa una tendencia de querer cargar la responsabilidad en la espalda de los otros para eximirse de la suya. Sin embargo una persona responsable asume las consecuencias de sus actos, por poca que sea su participación en el daño causado a alguien y sea cuales fueren sus consecuencias. 

¿Cuál es la fecha de validez de un apartamento? Teóricamente no existe, sin embargo, aquí en Brasil un apartamento con 10 ó 20 años, es considerado viejo por las pésimas condiciones que se encuentra el predio, con problemas de filtraciones, parte eléctrica comprometida, acabado de pésima calidad, etc. Si el problema es del tiempo (apartamento viejo) como algunos intentan justificar, entonces los apartamentos deberían ser entregados con fecha de validez. Sin embargo, puede ser más una disculpa utilizada para que los profesionales de la construcción civil y los vinculados a la misma, no tenga que asumir las responsabilidades de sus actos. 

En el área educacional los problemas recurrentes de la falta de responsabilidad se agravan aún más, pues los daños recaen sobre los niños. Los padres esperando que la escuela eduque a los niños, la escuela cree que el deber de educar a los hijos es de los padres, y todos juntos lamentan tener que convivir con niños mal educados. Muchas veces dentro de casa ocurre lo mismo, los padres no quieren asumir sus responsabilidades en el ámbito familiar y cuando surgen los problemas quedan echándose la culpa unos a otros. Y así la falta de responsabilidad generalizada va minando la vida del ciudadano en todos los aspectos.

Responsabilidad implica también en las consecuencias de las palabras y no solo de las acciones. Una palabra puede causar más daño que una acción, por lo tanto exige responsabilidad. Los programas de radio y televisión son responsables por su programación y deben responder por los daños que pueden causar a sus oyentes y telespectadores; así como las religiones que intentan conducir a sus fieles a través de actos y palabras deberían responder por los daños que pueden causar a los mismos. 

La legislación no está consiguiendo proteger al ciudadano de las religiones que están cometiendo daños contra la sociedad y cuando los medios de comunicación lo denuncian terminan siendo ayudadas por los poderes que defienden la libertad de culto y de expresión. Las religiones con sus programas de radio y televisión cometen verdaderos crímenes contra la salud pública, afectando principalmente a la población más carente y menos esclarecida. ¿Y dónde está la censura de esos programas? Entonces a las religiones no se les puede causar daño, sin embargo ellas siguen causando daños a millares de personas. ¿Cuáles son las responsabilidades de los poderes legislativos y judiciales en esos casos?   

Como el volumen de dinero que circula alrededor de esas religiones es alto, es probable que no exista interés en identificar los responsables. Gomes, 21011, tiene razón cuando dijo:

 “Ahora mismo, la censura, bajo mi punto de vista, es de interés político o interés económico y va continuar existiendo siempre, porque quien estuviere en el poder va querer mantener y dictar las reglas del poder, por medio de la manipulación de la información para sacar provechos sombreado o no.”.          

El cumplimiento de un compromiso es un acto de responsabilidad. Pues el compromiso es parte de nuestras obligaciones, y representa un acuerdo que debe ser respetado, sea en el ámbito profesional, religioso, amoroso, familiar, en fin, en todos los ámbitos. Asumir un compromiso significa responsabilizarse por lo que quedó concertado y con sus consecuencias.

Valores humanos como honestidad y justicia se acercan al valor responsabilidad. Una persona que intenta ser justa y honesta, también se esfuerza para cumplir sus compromisos y asume sus responsabilidades. Entiende la dimensión de la responsabilidad como la dimensión de su ser, si es capaz de influenciar a alguien entonces también es responsable por ese alguien. Por lo tanto como somos parte de una sociedad también somos responsables de ella. 

La reflexión favorece el desarrollo de la responsabilidad. Crear el hábito de pensar antes de actuar, de reflexionar sobre las posibles consecuencias de una determinada actitud puede ser una forma de evitar daños al prójimo, por lo tanto es un acto de responsabilidad. Y ser responsable es obligación de todos y de cualquier ciudadano que desea una vida más saludable y armoniosa para sí y para la comunidad.

***

Sugerencia para complementar lectura: Programa Cinco Minutos de Valores Humanos para la Escuela, en la parte de material didáctico en el site: www.cincominutos.org, encontraran el tema honestidad enfocado para jóvenes y niños en las siguientes clases:

             1º Módulo 1º Semestre: Clase 78 – Pobreza x preguiza; Clase 87 –

Mariazinha X responsabilidad; 

             1º Módulo 2º Semestre: Clase 28 – Responsabilidad; Clase 38 – Valorizar el estudio.

Referencias Bibliográficas

             Cunha, C. L. F.; Figueiredo Neto, M. V.; Sauaia, A. S. S. Rosa, L.C.S.; Lim, A. L. P. 2011. A responsabilidade civil do médico e o ato médico.           Consultado     en        30/10/2011,              site: http://www.periodicoseletronicos.ufma.br/index.php/cadernosdepesq uisa/article/viewFile/412/263.

             Gomes, M.R; Paganotti, I; Cabral, N. L. 2011. Contra censura e indenizações, nova regulamentação para a mídia. Consultado en

04/11/2011,    site:

http://200.144.189.42/ojs/index.php/rumores/article/viewFile/7678/7 067 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10.  Asertividad      

 “El comportamiento que vuelve la persona capaz de actuar en sus propios intereses, a  afirmarse sin ansiedad indebida, a expresar sentimientos sinceros sin restricción, o a ejercitar sus propios derechos sin negar los ajenos, es llamado de comportamiento asertivo.” (Alberti & Emmons)

 

Asertividad es una virtud que implica directamente en un comportamiento más favorable a la buena convivencia, pues es parte del arte de una comunicación clara y objetiva. Es saber decir “si” y  “no” en su momento debido y en la forma más adecuada, por lo tanto, contempla el equilibrio y la flexibilidad. Una persona asertiva no es agresiva, ni sumisa; es honesta, atenta, de total transparencia y sabe tanto hacerse respetar como también ella respeta a los demás. 

La asertividad es un indicativo de madurez, favorece la resolución de problemas, contempla la habilidad de intermediar, de facilitar procesos, de encontrar soluciones más adecuadas y obtener mejores resultados. Por lo tanto la virtud de la asertividad está cada vez más valorada en el ámbito institucional, como requisito del perfil de un buen profesional. 

Cuando una persona tiene dificultad para expresar sus sentimientos, normalmente la causa proveniente es experiencias negativas que impedirán su expresión, es el indicador de una persona de comportamiento no asertivo, que en cualquiera momento puede presentar fallos en su comunicación, en el recibir o transmitir informaciones. Los factores que inciden en lo que una persona siente, piensa y hace, repercuten en el comportamiento de ella, que sea asertivo o no.   

Por lo tanto, es indiscutible la importancia de la familia para el desarrollo de un comportamiento asertivo. Martínez 2009, aporta que es necesario que trabajen los padres las habilidades de comunicación con sus hijos, los procesos de resolución de conflictos, las estrategias para establecer límites, y regular el comportamiento de los niños, favoreciendo la autoestima y el comportamiento asertivo. 

La depresión está cada vez más presente entre jóvenes y niños, así como la agresividad entre otros problemas provenientes de trastornos emocionales, muchas veces sufren fuertes influencias del comportamiento de los padres. Lo que podría ser minimizado, o quizás también evitado, con el aprendizaje de una comunicación asertiva. Martínez 2009, aporta que “Los problemas emocionales de los padres, como: la depresión, influencian  a niños, niñas y adolescentes, generando para los mismos modelos inadecuados o prácticas negativas para su desarrollo”. 

La buena comunicación a que se refiere la asertividad incluye tanto el medio como el fin de ese proceso, o sea, consiste en una comunicación que cumple sus objetivos pero sin causar daños. Por lo tanto involucra: el saber oír, el saber hablar en  el momento adecuado, la entonación de la voz, la postura, la influencia de una forma de hablar apropiada y el cuidado con los sentimientos y el bienestar del prójimo.

En las relaciones entre padres e hijos algunas veces se usa la agresividad, que permite cumplir los objetivos deseados, pero puede dejar amarguras, traumas y contribuir para otros comportamientos no asertivos en el futuro. Hacer elecciones y contestar por los hijos puede ser práctico, más fácil para los padres, sin embargo también puede representar la devaluación del niño como persona, generar inseguridad, dependencia y favorecer la baja auto-estima del mismo. En una comunicación asertiva los padres ayudan a sus hijos a pensar, a hacer sus elecciones y a que encuentren respuestas, en vez de hacerlo por ellos, o sea, educan sin causar daños.  

El equilibrio es fundamental en la educación, no se debe contribuir para un comportamiento agresivo, de la misma forma que no se debe contribuir para un comportamiento sumiso. El comportamiento sumiso al contrario del agresivo, lleva a que consideren los derechos y sentimientos de los otros, sin considerar los suyos, llevándoles a evitar las situaciones o no reaccionar ante un comportamiento agresivo. Por lo tanto, los padres que poseen un comportamiento asertivo, educan a sus hijos orientándolos  y contribuyendo para que los mismos también desarrollen comportamientos asertivos. 

De acuerdo con Leme, 2004, “el comportamiento asertivo muchas veces necesita ser enseñado, tanto en el contenido como en la forma: la expresión de pensamientos y sentimientos pierde fuerza si no fue hecho en un tono de voz firme y contacto visual con el interlocutor.” Padres y profesores son modelos de comportamiento para los niños, por lo tanto es indiscutible la colaboración de los mismos para el desarrollo de comportamientos más asertivos.

La asertividad es fundamental para la buena convivencia, nos implica en la forma más adecuada de manifestar opinión, concordar y discordar, hacer y recusar peticiones, pedir disculpas y admitir fallos, expresar desagrado, pedir el cambio de comportamiento del otro y hacer frente a las críticas. Una pareja asertiva consigue expresar abiertamente sus pensamientos, sentimientos y opiniones, contribuyendo para un ambiente de paz y armonía en el hogar.      

De acuerdo con el articulo “Programa de prevención de factores de riesgo psicosocial asociados a depresión en estudiantes universitarios”, en 2010, después de 3 casos de suicidio entre los estudiantes, una universidad de Colombia resolvió evaluar un programa que nos hace reflexionar, entre otros factores, sobre la importancia del comportamiento  asertivo  para disminuir los riesgos de depresión entre los jóvenes. 

Investigación informa que los animales desarrollan un patrón de conducta y de cambios semejante al de los deprimidos, estado que recibió el nombre de desamparo o impotencia aprendida. Lo que nos lleva a pensar, que la calidad de vida de la persona depende en parte de como ella aprende a vivir, de lo que le fue enseñado, y esa enseñanza conduce a un comportamiento asertivo o no, que contribuye para que ella se acerque o se aleje de una vida sana.  

El equilibrio emocional, la inhibición o el desarrollo de talentos y habilidades depende mucho del contexto en que la persona está insertada, de acuerdo con Prado, 2011, “Actualmente, se entiende que el papel social desempeñado por la mujer y los patrones de desarrollo y expresión de sus habilidades y talentos son promovidos o inhibidos esencialmente por factores relacionados al contexto en que viven.”. Por lo tanto el comportamiento asertivo del entorno en que se vive favorece el desarrollo de las potencialidades del ser humano. 

Hoy la ausencia de comportamientos asertivos es constatada con la violencia, en los conflictos y en la dificultad que las personas presentan para relacionarse, factor que interfiere negativamente en la calidad de vida de las mismas. Entonces ya podemos pensar en medidas para mejorar esa situación, o sea, en el proceso de formación del ser humano, a través de una educación que objetive contribuir con el desarrollo de comportamientos más asertivos.    

Como decía Michael Apple, “La temporada de caza a la educación sigue abierta”, pues nunca falta quien relate algo de equivocado en las escuelas, relacionado con la educación. Para no contrariar su teoría vamos a enfocar la falta de asertividad en el ámbito educativo, por parte de los alumnos, el problema puede ser constatado con el bullying y por parte de los profesores, por las limitaciones de los mismos como mediadores en la resolución de esos conflictos.

En la educación, el comportamiento asertivo puede contribuir tanto para una cultura de paz como para el desarrollo de talentos, de potencialidades. Pero necesitamos entender que un comportamiento asertivo no impone, sugiere, ayuda al otro a pensar, a encontrar las mejores respuestas y soluciones. No amenaza o intimida, invita a reflexionar sobre las consecuencias de los actos, a asumir responsabilidades, a tomar consciencia de las acciones, a tener confianza en sí mismo, a organizarse, a ser flexible, tolerante, gentil y determinado.

 Rodrigues, 2011, nos invita a reflexionar sobre una educación que asegure la no deshumanización de los valores y de la cultura, enfoca la educación para un “nuevo humanismo”, para la construcción de un nuevo hombre. Acredita que tal educación no puede dejar de contemplar la educación en valores para la formación de un hombre asertivo, que contemple honestidad, solidaridad, respeto, justicia, amor, no violencia, humildad, gratitud y responsabilidad.  

El autor también enfoca los valores morales para una cultura humanística en el transcurrir de la historia: “Así, esta cultura humanística se haría evidente principalmente en el campo de las asignaturas “morales”, en los métodos educativos adoptados en las escuelas de gramática y de retórica, actuando también en la formación de dirigentes de las ciudades/estados, ofreciéndoles técnicas políticas más refinadas.”. Una propuesta educativa que ya orientaba para la asertividad en diversos ámbitos, incluso en la formación de dirigentes.  

Ya en 1972 en el relato “Aprender a ser: la educación del futuro” de la UNESCO, enfocaba una educación que clamaba por la asertividad. Define las características del perfil de un nuevo hombre, pero a pesar de orientarlo para ser potencialmente señor de su destino, no suponía la violencia como obstáculo para que ese dominio se volviera real. 

En 2011 seguimos afrontando la violencia y necesitando de la educación para la formación de un nuevo hombre, un hombre asertivo, de valores humanos universales fortalecidos, que contribuya más efectivamente con su evolución de ser humano. De una propuesta humanista que parta de esos valores para la formación de ciudadanos dignos, íntegros, pacíficos y felices, capaces de caminar juntos en dirección a la construcción de una cultura de paz.

Paracelso dice que nadie pasa diez horas sin aprender nada, pues que aprendamos el arte de “ser asertivo”. 

Referencias Bibliográficas

        Aguilar, R. N.; Robayo, B. P.; Urrego, B. Y. Programa de prevención de factores de riesgo psicosocial asociados a depresión en estudiantes universitarios. Contextos Revista, Colombia, jun, 2011. Consultado en

09/11/2011,            site:     http://www.contextos-

revista.com.co/A4PROGRAMA%20DE%20PREVENCI%C3%93N%20DE%2 0FACTORES%20DE%20RIESGO%20PSICOSOCIAL.pdf

 

        Leme, M. I. S. Resolução de Conflitos Interpessoais: Interações entre Cognição e Afetividade na Cultura. Psicologia: Reflexão e Crítica, São Paulo – Brasil, 17 (3), pp. 367-380,  2004. Consultado en 09/11/2011, site: http://www.scielo.br/pdf/prc/v17n3/a10v17n3.pdf

 

        Martínez, A. C. Pauta de crianza y desarrollo socioafectivo en la infancia. Diversitas: Perspectivas en Psicología, Bogotá - Colombia, Vol. 6, n. 1, pp. 111 – 121, 2010. Consultado en: 07/11/2011, site: http://ojs.usta.edu.co/index.php/diversitas/article/viewFile/29/pdf_21

 

        Prado, R. M.; Fleith, D. S.; Gonçalves, F. C. O Desenvolvimento do Talento em uma Perspectiva Feminina. Psicologia: Ciência e Profissão, Brasília – Brasil, 31 (1), pp. 134 – 145, 2011. Consultado en 09/11/2011, site: http://www.scielo.br/pdf/pcp/v31n1/v31n1a12.pdf

 

        Rodrigues, M. M. Um “novo humanismo” na educação: significados e implicações. Educação Unisinos, Chapecó, SC - Brasil, Vol. 15, num. 2, agosto,    2011.   Consultado     en         10/11/2011,    site: http://www.unisinos.br/_diversos/revistas/ojs/index.php/educacao/article/view/2 96>. 

 

 

Voltar ao topo da página